Pierde la entidad 4,000 hectáreas de selva por quemas irresponsables

29
La Semarnatcam emplea hasta 200 elementos para realizar trabajos de contención de incendios

El Día Internacional de los Bosques sirve como recordatorio para concienciar sobre la importancia de preservar las superficies verdes de la entidad, pues a pesar de que existen cuatro millones 448 mil 975 hectáreas forestales, los 29 incendios registrados en 2017 consumieron alrededor de cuatro mil hectáreas de selvas.
En lo que va del 2018, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) registró mil 368 hectáreas siniestradas; el 98 por ciento correspondió a vegetación herbácea y arbustiva.

UNA TRADICIÓN QUE DESTRUYE
Si bien el fuego es uno de los elementos más indispensables para las actividades agropecuarias, las quemas agrícolas constituyen una de las principales causas de incendios en Campeche, por lo que el principal reto es capacitar a los hombres del campo a cerca del uso responsable de las quemas de la temporada.
Con el objetivo de ordenar el uso del fuego para evitar siniestros, la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR), puso en marcha el Calendario de Quemas Agrícolas 2018, que comprende del 15 de marzo al 31 de mayo.
Al respecto, el encargado de despacho de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Estado de Campeche (Semarnatcam), Alberto Escamilla Nava, detalló que el año pasado se registraron 11 mil incendios en zonas forestales y 22 mil en terrenos agropecuarios.
La primera cifra está asociada a la vegetación seca durante los meses de abril, mayo y junio cuando se registran altas temperaturas y la irresponsabilidad de la población al arrojar colillas de cigarro a las orillas de carretera. La segunda corresponde a las quemas de preparación de tierra de los hombres del campo, lo que resulta alarmante es que la mayoría de ellas se hicieron fuera del calendario oficial.
El satélite que utilizamos para el monitoreo en nuestro Estado registró más de 22 mil puntos de calor, con esta premisa lo más preocupante es que de ese total, el 55 por ciento estuvo fuera de los rangos del calendario de periodo de quemas, es decir, durante los meses de enero, febrero y principios de marzo y julio, lo que nos indica que hay personas que utilizan el fuego de manera irresponsable.
Detalló que la Reserva de la Biosfera de Los Petenes en Calkiní, es una de las áreas donde se registran más incidentes forestales al año, de ahí le siguen Hopelchén, Calakmul, Candelaria, Escárcega y Champotón.
Durante el 2018, con el objetivo de controlar las quemas agropecuarias el Estado fue dividido en cinco regiones; Calkiní, Hecelchakán y Tenabo, forman parte de la región 1 y podrán hacer uso del fuego del 15 de marzo al 15 de mayo; el municipio de Hopelchén (Los Chenes), abarca del 1 de marzo al 30 de abril.
El Macizo Forestal que abarca Calakmul, del 15 de marzo al 30 de abril; la zona 4 que comprende Campeche y Champotón, del 15 de marzo al 15 de mayo y finalmente la zona de Los Ríos, donde se única Candelaria, Carmen, Escárcega y Palizada, podrán hacer uso del fuego del 1 de abril al 31 de mayo.

COMBATE A LA DEFORESTACIÓN
Siendo que la quema ilegal el principal factor de deforestación en el Estado, los esfuerzos de diversas autoridades están encaminados a las acciones preventivas para evitar que los incendios se salgan de control, tal es el caso de la Semarnatcam que de manera permanente realiza talleres teóricos y prácticos con la finalidad de hacer uso responsable del fuego, el uso de guarda-rayas para los hombres del campo y el establecimiento de seis campamentos con 14 brigadas para la protección de las grandes extensiones de vegetación.
En números concretos, por parte de la Semarnatcam se emplean hasta 200 elementos en sus campamentos para acciones inmediatas, adicionalmente a los Comités Comunitarios que se realizan trabajos de contención de fuego.
Estos son organizados por la misma población a fin de preservar las selvas campechanas, también fungen como vigilantes ciudadanos para fortalecer las acciones de protección de Semarnatcam, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y hasta la propia Secretaría de Protección Civil (Seproci).
Tan solo en los 29 incendios forestales que se suscitaron en 2017, la Conafor gastó en promedio 10 millones de pesos para su combate entre personal, renta de helicópteros, la movilización de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar).

INCENDIOS EN LA CIUDAD
En el caso de los conatos registrados en la vivienda moderna, la Secretaría de Protección Civil exhortó evitar la quema de basura o maleza seca en los patios urbanos o las cocinas a base de leña, sobre todo durante primavera, pues a menudo se salen de control, movilizando al Cuerpo de Bomberos que atiende hasta 30 llamadas de emergencia por incendios al día.
Respecto a los terrenos baldíos, el Ayuntamiento de Campeche localizó más de 350 predios que ante el abandono de sus propietarios, son utilizados como basureros clandestinos que representan una amenaza durante mayo, junio y julio, pues reúnen todas las características para detonar un incendio.
De acuerdo con el jefe de Bomberos de la Secretaría de Protección Civil (Seproci), Justo Ancona Inurreta, en lo que va del año se han presentado más de 254 incendios ocasionados por descuidos humanos.
“Desgraciadamente no se ha perdido la mala costumbre de realizar quemas al interior de los predios o terrenos baldíos ubicados en la ciudad y eso, aunado al calor ocasiona que las quemas se salgan de control”, abundó.
Cabe señalar que la Unidad de Bomberos de la Seproci cuenta con cuatro unidades cisternas, un carro bomba, tres unidades ligeras de apoyo, un camión de tres toneladas con bomba para emergencias de respuesta rápida y 27 elementos altamente capacitados para el control de siniestros.
No podemos olvidar que los árboles y las selvas (como es el caso de Campeche) hacen de nuestras ciudades lugares más verdes y saludables porque refrescan el aire, filtran las partículas contaminantes del aire y ayudan a mitigar el cambio climático.
Asimismo, reducen la contaminación acústica, ya que proporcionan una barrera que protege a los hogares de las carreteras y zonas industriales cercanas, también almacenan carbono, lo que ayuda a mitigar las repercusiones del cambio climático en las zonas urbanas y en sus alrededores.
Finalmente, la siembra de árboles en zonas urbanas ayuda a enfriar el aire hasta ocho grados centígrados reduciendo así en un 30 por ciento las necesidades de aire acondicionado, por eso no solo debemos proteger la fauna existente sino también incentivar la forestación en nuestros patios, casas y avenidas.

Información: Anabel Martínez Torres