Esbozan historia de Campeche

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Alejandro Moreno Cárdenas presidió la ceremonia en la plaza 4 de octubre; estuvo acompañado por el secretario general de Gobierno, Carlos Miguel Aysa González y los titulares de los poderes Legislativo y Judicial, Ramón Méndez Lanz y Miguel Ángel Chuc López, respectivamente.

El gobernador Alejandro Moreno Cárdenas encabezó la ceremonia conmemorativa del 478 aniversario de la fundación de San Francisco de Campeche, en la plaza 4 de octubre, donde colocó una ofrenda floral y montó guardia de honor.
En la ceremonia estuvieron presentes el secretario general de Gobierno, Carlos Miguel Aysa González y los titulares de los poderes Legislativo y Judicial, Ramón Méndez Lanz y Miguel Ángel Chuc López, respectivamente, entre otras autoridades civiles y militares.
Se recordó que en buena parte del siglo XX, la ciudad fue conocida únicamente como Campeche e inclusive brevemente bautizada como Campeche de Baranda, por un decreto expedido el 16 de octubre de 1892. El nombre original de la ciudad, que fue villa hasta finales del siglo XVIII, fue San Francisco de Campeche, el cual regresó a la actualidad.
El 1 de octubre de1777, el rey Carlos III firmó en San Ildefonso el otorgamiento oficial del título de Ciudad a la Villa que actualmente lleva el nombre de San Francisco de Campeche.
Destacó que el 4 de octubre fue la fecha aceptada como la fundación de la Villa de San Francisco de Campeche, porque lleva el nombre del conquistador, pero además Montejo “El Mozo” la bautizó con ese nombre para honrar a su padre Francisco de Montejo.
Fue hasta el 1 de octubre de 1777 cuando el reino de España le concedió a la villa el título de ciudad de San Francisco de Campeche y le aprobó como emblema un escudo de armas dividido en cuatro cuadrantes, que conserva actualmente.
Por ello, de forma adicional a difundir la celebración con actividades y eventos, se profundiza sobre el significado del mes de la campechanidad.
Ante el asedio de piratas y corsarios, en el Siglo XVII, se fortificó la ciudad con baluartes y murallas. Esa obra gigantesca culminó en 1732 con la apertura de la Puerta de Tierra y hoy aquellos muros imbatibles y sus baluartes, son la mayor empresa colectiva de los campechanos de la época, porque el imperio español no aportó nada para su construcción, pero si evitó nuevas invasiones piratas.
El comercio marítimo condicionó el desarrollo de la villa, por lo que ésta fue diseñada con un modelo renacentista: una traza regular en damero en torno a una plaza excéntrica que, según las ordenanzas de la Corona Española, debía servir para las fiestas y ceremonias, orientada en torno a su bahía.