Persiste la elaboración del tradicional pibipollo

8
Los calkinienses mantienen arraigada la tradicional elaboración del pibipollo durante la conmemoración de los fieles difuntos.

Los calkinienses mantienen arraigada la cultura tradicional con la elaboración del pibipollo como parte de la celebración dedicada a los fieles difuntos, por lo que desde las primeras horas de ayer jueves, primero de Noviembre, cientos de familias comenzaron a preparar este alimento que es enterrado para luego ofrendarlo en la mesa a las ánimas; otros, en cambio, para ahorrarse tiempo prefieren acudir a las panaderías.
El significado que tiene la elaboración del pibipollo, cuyo nombre original es mucpibilpollo, empieza con la mesa, que es la piel del muerto; carne y col, que representan las vísceras y la sangre del muerto; la hoja de plátano, las sábanas con la que se cubre; amarres, las vendas con las que se amordazan al muerto; el Pí, el entierro del muerto; desenterrar el pibipollo, la resurrección del alma.
De acuerdo con las posibilidades económicas, en su mayoría, las familias no dejaron pasar el primero de Noviembre con la elaboración de un altar ya que es la fecha dedicada a las ánimas adultas; la mesa que se coloca se cubre con un mantel blanco o con bordados negros, lleva una cruz e imágenes de santos, así como los retratos de los difuntos.
También, se ofrendan jícaras de tanchucwa, un vaso con agua y pibipollo, el platillo que el difunto apetecía y disfrutaba en vida, que se acompaña con panes, frutas dulces, velas grandes, de preferencia blancas, incensarios, aguardiente y cigarros.
Ayer jueves, previo a colocar el altar a las ánimas adultas, se vivió un gran movimiento en los molinos de nixtamal donde las familias enteras llegaron para obtener la masa, aunque en casa cada quién ya había preparado lo indispensable para la elaboración del pibipollo; otros, en cambio, regresaban con la leña para más tarde enterrar y cocinar el pibipollo en el patio de la casa.
Esta celebración no pudo faltar en Dzitbalché, Bécal, Nunkiní y demás comunidades que conforman la geografía municipal; hasta las familias más humildes elaboraron el pibipollo, unos de manera enterrada, otros, en cambio, prefirieron llevarlos a las panaderías.

Información: Rosendo Balán Caamal