La Reserva Federal llega a su reunión del 15 y 16 de septiembre en un punto de inflexión: los mercados descuentan subidas, pero la mayoría de los economistas aún apuesta a que la entidad mantendrá las tasas. La estadística clave que se publica mañana, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, podría decidir si ese consenso se mantiene o se transforma en una nueva racha de alzas.
Una encuesta de Reuters realizada entre el 4 y el 9 de septiembre consultó a 93 economistas y revela una pérdida de certezas respecto a pronósticos anteriores. Aunque la mayoría prevé estabilidad en la próxima reunión, la proporción de especialistas que espera movimientos en la tasa ha crecido en las últimas semanas.
Lo que dicen los números
Según la muestra, alrededor del 70% de los encuestados considera que la tasa de los fondos federales permanecerá en el rango de 3.50%-3.75% en la decisión del 15-16 de septiembre, un retroceso frente al 90% que pensaba lo mismo en agosto. El resto anticipa un aumento de 25 puntos base, el primero desde julio de 2023.

En cuanto al panorama para el resto del año, la confianza también ha menguado: el 56% estima que las tasas no cambiarán hasta diciembre, frente al 80% de meses anteriores; la proporción que prevé al menos un incremento más que se duplicó en comparación con la encuesta previa.
- Próxima reunión: Mayoría aún apuesta por mantener las tasas, pero el consenso se ha debilitado.
- Riesgo clave: un IPC más alto de lo esperado podría acelerar el inicio de un ciclo de subidas.
- División entre operadores: entre los participantes primarios la opinión está más pareja: aproximadamente la mitad espera estabilidad este año y la otra mitad anticipa al menos un ajuste.
- Excepción notable: Jefferies proyecta, por el contrario, una reducción de las tasas antes de que termine el año.
“Si los datos salen como los hemos proyectado, no habrá movimiento la semana próxima; pero una sorpresa inflacionaria al alza haría que actúen de inmediato y posiblemente inicien subidas”, advirtió Eli Nir, economista de TD Securities, al comentar las implicaciones del reporte de precios.
Por qué esto importa ahora
Las decisiones de la Fed afectan directamente a las hipotecas, los préstamos empresariales y la cotización del dólar frente al peso. Un giro inesperado hacia incrementos de tasas elevaría el costo del crédito y reconfiguraría expectativas en los mercados financieros globales.

Además, la propia comunicación de la Fed ha cambiado: la institución ofrece ahora menos pistas sobre sus pasos futuros, lo que ha mermado la confianza de los analistas y ampliado la posibilidad de movimientos bruscos si los datos macroeconómicos sorprenden.
Contexto interno del banco central
En la reunión del 28 y 29 de julio, el Comité Federal de Mercado Abierto mostró divisiones marcadas sobre la trayectoria de la política monetaria, una fractura que persiste y se refleja en las distintas apuestas del mercado.
Con el IPC a la vista y mercados que ya empiezan a descontar volatilidad, la próxima decisión de la Fed será observada de cerca por inversores y formuladores de política en todo el mundo; una confirmación de estabilidad sentaría a los mercados, mientras que un cambio de rumbo abriría una nueva fase de ajuste.
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Héctor Rivas se especializa en análisis económicos y financieros. Recibirá consejos claros e información precisa sobre los mercados, las empresas y las tendencias económicas globales.