La Reserva Federal decidirá esta semana si eleva sus tasas de interés, en un momento en que la inflación se mantiene elevada y la política estadounidense intensifica la presión. La resolución afectará a los costos de crédito, a los mercados y a la narrativa política justo antes de las elecciones de mitad de mandato.
Los agentes financieros descuentan una subida de un cuarto de punto, que dejaría el tipo referencial en torno al 3.75%-4%. Esa expectativa se reforzó tras el último dato de precios, que mostró una inflación interanual del 3.4% a agosto.
El incremento de los combustibles, vinculado a la reanudación de hostilidades en el Golfo, fue uno de los factores que más inquietó a los analistas la semana pasada. Ante ese panorama, la presión para que la Fed actúe crece entre los inversores.
Claudia Sahm, exfuncionaria de la propia Fed y hoy en New Century Advisors, dijo a la AFP que la probabilidad de una alza es elevada. Según Sahm, la autoridad monetaria busca enfriar el gasto de hogares y empresas, una medida que no resulta sencilla y que tiene efectos visibles sobre la actividad.
Pero no descarta por completo mantener la tasa vigente; en ese caso, advirtió, los mercados podrían reaccionar con volatilidad si no se acompaña la decisión con una explicación sólida.
Un año atrás, otro panorama
Hace apenas meses la trayectoria era opuesta. En septiembre de 2025 la Fed inició una política de relajación monetaria ante señales de debilidad laboral y la expectativa de que la inflación cediera tras el efecto de aranceles previos.

El proceso culminó con varios recortes de tasas hacia finales de año y previsiones de más alivios en 2026. Todo cambió con el choque geopolítico: la ofensiva contra Irán lanzada a fines de febrero por Estados Unidos e Israel reordenó los riesgos energéticos globales.
Los precios de la gasolina se dispararon, mostraron una cierta calma cuando hubo indicios de desescalada, y volvieron a subir después. Al mismo tiempo, la Casa Blanca abrió un capítulo de fricciones comerciales con Canadá mediante nuevos aranceles y la respuesta canadiense.
En paralelo, la inversión masiva en inteligencia artificial y en centros de datos ha sostenido buena parte del dinamismo económico, complicando aún más el balance entre crecimiento e inflación.
En la silla de decisiones
El liderazgo de la Fed también cambió: Kevin Warsh, nominado por el presidente Donald Trump, ocupa ahora la presidencia del banco central. La designación llega tras varios intentos del mandatario por reemplazar a Jerome Powell, lo que dejó cierto recelo entre inversores sobre la independencia del organismo.
David Wessel, investigador de la Brookings Institution, señaló que Warsh enfrenta un momento definitorio: actuar contra la inflación ahora reforzaría su credibilidad ante los mercados aunque genere tensión política con la Casa Blanca.
Desde el Ejecutivo se ha difundido el mensaje de que subir las tasas antes de las elecciones sería perjudicial para el país, y asesores como Kevin Hassett han sostenido en entrevistas públicas que no ven motivo para cambios inmediatos, apelando incluso a la prudencia que en su momento defendió Alan Greenspan.
- Consumidores: una subida encarece hipotecas y créditos de consumo, presionando el poder adquisitivo.
- Empresas: mayores costos de financiamiento pueden frenar inversión, aunque algunas industrias se benefician de la desaceleración inflacionaria.
- Mercados financieros: una sorpresa (subida o pausa) puede aumentar la volatilidad en renta fija y acciones.
- Política: la decisión tiene implicaciones electorales: la Casa Blanca quiere evitar asociarse a un endurecimiento antes de los comicios.
En definitiva, la Fed llega al encuentro con pocas opciones indoloras. Si sube, deberá justificar por qué actuar ahora; si no lo hace, tendrá que explicar por qué acepta más inflación en un contexto geopolítico y energético inestable.
Los inversores y los hogares estarán atentos a la comunicación del banco central: no solo importa el movimiento en las tasas, sino el mensaje que acompañe la decisión, porque de ahí dependerán las reacciones en mercados y la percepción pública en las próximas semanas.
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Héctor Rivas se especializa en análisis económicos y financieros. Recibirá consejos claros e información precisa sobre los mercados, las empresas y las tendencias económicas globales.