LGBT+ y el odio

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Las gordas también…

Karla Sansores

Mauricio Clark y Daniel Bisogno, ambos del mundo del espectáculo mexicano, fueron en estos días los grandes titulares que todos comentamos.

Creo que vimos con más respeto a Daniel Bisogno porque aunque ande de peleonero con su comadre Raquel Bigorra, al menos no negó sus gustos sexuales y hasta nos dijo a todos que no nos importaba su vida íntima.

Por otro lado, cuando Mauricio Clark era homosexual declarado, nadie lo criticó y fue él mismo quien decidió a confesarlo en pleno programa mañanero de noticias.

Ahora, el joven (ya no tanto) Mauricio quiere presumir de una vida católica cristiana, de sus ganas de casarse y de su teoría anti homosexual y que ya raya en la homofobia.

Resulta que en un tuit esta semana, Mauricio Clark expresó que la comunidad gay es todo un dechado de corrupción pecaminosa, incluyendo drogas, sexo sin control y riesgoso, los saunas (en Campeche no aplica porque todos los días vivimos uno natural), orgías, alcohol, apps de “ligues” y sexo en baños públicos (que ya descubrimos que también los heterosexuales lo hacen).

Entonces, el actor Alfonso Herrera le contestó “El león cree que todos son de su condición”.

¡Pero haberlo sabido antes! Sin querer ofender a las almas pudendas de la religiosidad, muchos que cometen esos actos, ya se hubieran “cambiado de bando”; porque…todas las cosas que él describe no son exclusivas de las personas que pertenecen a LGBTTTIQ.

Existen tantas otras que en lugar de decir que el “orgullo gay” se trata de las cosas que probó en específico Mauricio Clark, pueden demostrar que han realizado grandes cosas.

En Campeche por ejemplo, hemos visto sobresalir principalmente a personas dela comunidad LGBTTTIQ a nivel nacional e internacional.

¿Enumeramos y usted me enlista a quién más conoce? Los recién casados Víctor y Jesse, la fallecida vedette Francis, o Cristian Ramayo, un makeup artist que ahora vive en Estados Unidos y tiene su propia línea de accesorios y pestañas de mink.

La verdad es que si me pongo a enumerar a los que están haciendo algo por Campeche afuera, me llevaría 10 domingos para contarles.

Y más si hablo de la invaluable labor que muchos y muchas están realizando en el estado.

Ahí están promoviendo los derechos sexuales, humanos, de expresión, de libertad, de no discriminación.

Hay quienes están labrando el camino para cosas grandes que están por venir y que disfrutarán las siguientes generaciones.

Y es que ser gay o ser parte de la comunidad LGBT+ no quiere decir que uno se la va a pasar meneando el cuerpo en los carnavales o limándose las uñas. Muchos de ellos están en verdad comprometidos con la sociedad.

Incluso para que aquellos machos que los insultan, puedan tener un país donde nadie se burle de ellos por hacer cosas consideradas “afeminadas”, que dicho sea de paso es un término despectivo para quienes pertenecen a la comunidad LGBTTTIQ y de las mujeres en general.

Porque tal parece que todo lo que tenga que ver con la mujer les duele, les afecta, les insulta.