Los precios de la gasolina regular en Estados Unidos frenaron una racha de ocho semanas a la baja y volvieron a subir, en respuesta al incremento del costo del petróleo tras el colapso del alto al fuego entre Washington y Teherán. El movimiento impacta ya los surtidores y puede presionar la inflación de combustibles en las próximas semanas.
Según la consultora GasBuddy, el precio promedio nacional aumentó 10 centavos respecto a la semana anterior, ubicándose en 3.82 dólares por galón (aprox. 17.69 pesos por litro). Esa alza marca la primera semana con incremento desde mayo.
Qué pasó y por qué importa
Analistas de la industria atribuyen el repunte a la escalada de tensiones en el Golfo Pérsico: el rompimiento de acuerdos y la reanudación de ataques elevaron el temor a interrupciones en el suministro, lo que se tradujo en un salto en los mercados de crudo.

En operaciones nocturnas del domingo, los futuros del petróleo subieron alrededor de 4%, una señal que, según expertos, podría trasladarse a precios más altos en las estaciones de servicio, especialmente si se registran nuevos incidentes en rutas marítimas o refinerías.
Impacto regional: dónde se sintió más
- Mayor incremento semanal: Ohio (+0.27 USD por galón), Delaware y Nuevo México (+0.20 USD cada uno).
- Precios más altos por estado: Hawái (5.39 USD/galón), California (5.34 USD/galón) y Washington (4.94 USD/galón).
- Precios más bajos por estado: Indiana (3.24 USD/galón), Oklahoma (3.39 USD/galón) y Texas (3.39 USD/galón).
La dispersión entre estados refleja factores locales: impuestos, costos de transporte y la capacidad de refino son determinantes, por lo que un alza nacional no afecta de igual forma a todas las regiones.

Perspectiva a corto plazo
Especialistas advierten que, aunque el incremento reciente es notable, no parece probable que alcance la magnitud de los picos vividos en marzo y abril. No obstante, la situación es volátil: nuevos ataques a instalaciones de refino —incluidas acciones en territorio ruso— o problemas logísticos pueden intensificar la presión sobre los suministros y empujar precios al alza otra vez.
Para los consumidores esto significa mayor gasto en movilidad y, en un escenario sostenido de aumentos, riesgo de traspaso a otros bienes y servicios. Las autoridades y empresas del sector vigilan los envíos por el Estrecho de Ormuz y la evolución de los mercados internacionales.
En resumen: el repunte de esta semana rompe una tendencia bajista reciente y vuelve a poner en el radar la sensibilidad de los precios de la gasolina ante eventos geopolíticos y perturbaciones en la cadena de suministro.
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Héctor Rivas se especializa en análisis económicos y financieros. Recibirá consejos claros e información precisa sobre los mercados, las empresas y las tendencias económicas globales.