Un informe reciente de UBS advierte que la llegada de El Niño tendrá efectos heterogéneos en la inflación y las tasas de interés en América Latina, con impacto directo en alimentos, energía y costos financieros. La diferencia clave será la combinación entre la exposición física de cada país y la fortaleza de sus cuentas públicas.
Exposición desigual: quiénes están más en riesgo
La consultora señala que no todos los países enfrentarán el fenómeno con el mismo grado de vulnerabilidad. Aquellos con alta dependencia de la generación hidroeléctrica o con sistemas agrícolas concentrados sufrirán los mayores choques.

En México, UBS prevé una “exposición mixta”: regiones productoras de alimentos clave podrían ver presiones sobre los precios, mientras que el efecto agregado sobre la inflación nacional dependerá de la capacidad de los mercados y de la política monetaria. Se anticipan condiciones secas en el norte desde noviembre y hasta marzo de 2027, y un periodo húmedo en el centro y sur entre enero y abril.
Riesgos para la energía y la logística
El informe destaca la posibilidad de sequías que reduzcan cosechas y capacidad hidroeléctrica, lo que a su vez puede elevar costos de generación y presionar los precios al consumidor. En Venezuela, los analistas relacionan el fenómeno con perturbaciones en el suministro eléctrico; en Panamá, las sequías en el canal podrían encarecer el transporte y la logística regional.

Política monetaria y divisas
Para preservar la credibilidad, los bancos centrales de la región probablemente mantendrán posturas más restrictivas, según UBS, lo que limitaría la depreciación de algunas monedas pero también podría encarecer el financiamiento interno.
- México: exposición mixta; presión en precios agrícolas como el jitomate; norte seco (noviembre–marzo 2027), centro-sur húmedo (enero–abril).
- Colombia: alta vulnerabilidad por dependencia hidroeléctrica y fragilidad macro; riesgo de choques en suministro y mayor presión inflacionaria.
- Perú: elevada exposición física al fenómeno, similar a la de Colombia.
- Venezuela: riesgo de interrupciones energéticas que afecten disponibilidad y precios.
- Panamá: sequías en el canal que aumentarían costos logísticos y tiempos de tránsito.
- Brasil: considerado entre los más vulnerables en términos de política monetaria; se anticipan subidas de tasas para contener presiones inflacionarias.
En términos de tasas de interés, UBS estima que Colombia podría llevar su tasa de política hasta alrededor del 14% en 2026, mientras que Brasil tendría margen y motivación para aumentar sus réditos si las presiones sobre precios se intensifican.
Las implicaciones prácticas para los ciudadanos son claras: aumento potencial en el precio de alimentos básicos, mayores costos de energía en algunos países y un entorno financiero más caro si los bancos centrales priorizan la estabilidad de precios. Para productores y operadores logísticos, la gestión del suministro y la planificación de inventarios serán críticas en los próximos meses.
En definitiva, el informe de UBS subraya que el efecto económico de El Niño no será homogéneo: la combinación entre clima y salud macroeconómica determinará quién paga el precio más alto.
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Héctor Rivas se especializa en análisis económicos y financieros. Recibirá consejos claros e información precisa sobre los mercados, las empresas y las tendencias económicas globales.