Si al atardecer volteas al cielo entre el 7 y el 17 de junio, verás a dos de los planetas más brillantes del sistema solar alinearse y luego sumar la presencia de la Luna; es un evento visible a simple vista que cambia noche a noche y ofrece una ventana única para observar movimientos planetarios sin equipo sofisticado. La cita principal ocurre el 16 de junio, cuando una creciente lunar se colocará entre los planetas, formando una línea que podrá apreciarse desde zonas urbanas con horizonte despejado.
La secuencia comienza el 7 de junio, cuando desde el noroeste hacia el suroeste del cielo occidental, Venus y Júpiter aparecen próximos entre sí tras la puesta del Sol. Con cada noche, Venus se desplaza ligeramente hacia el noroeste y el 10 de junio ya estará casi tocando la luz del gigante gaseoso.
El punto culminante llega el 16 de junio: al anochecer y cerca de 35 minutos después de la puesta solar, la creciente lunar se situará entre Júpiter y Mercurio, completando una alineación cercana a la perfección. Esa misma noche, los tres planetas —Venus, Júpiter y Mercurio— trazan una línea visible hacia el oeste, con Mercurio cerca del horizonte.
Al día siguiente, el 17 de junio, la Luna se moverá ligeramente y se colocará por encima y a la izquierda de Venus, reorganizando la alineación y creando otra composición clara en el crepúsculo. Los cambios entre fechas son sutiles pero perceptibles si se observa con regularidad.
Si estás en el hemisferio sur verás la misma coreografía, pero invertida: la línea se extiende del noreste al suroeste y las posiciones relativas aparecen especulares. En ambos hemisferios los tiempos aproximados después del ocaso son prácticamente los mismos, por lo que la observación resulta accesible a aficionados y familias.
| Fecha | Qué mirar | Dónde y cuándo | Detalle útil |
|---|---|---|---|
| 7 de junio | Venus y Júpiter | Cielo occidental, justo después del atardecer | Aparecen cercanos; buena noche para localizar ambos |
| 10 de junio | Venus casi junto a Júpiter | Occidente, poco después del ocaso | A simple vista parecen casi pegados |
| 16 de junio | Triple alineación: Venus, Júpiter, Mercurio y la Luna | Aprox. 35 minutos después de la puesta, horizonte oeste | Mercurio muy cerca del horizonte; busca un lugar con vista despejada |
| 17 de junio | Luna se sitúa sobre Venus | Mismo intervalo tras el ocaso, cielo occidental | Nueva disposición en línea, ideal para fotografías del crepúsculo |
Para sacar el máximo provecho, busca un punto con horizonte occidental despejado; unos binoculares básicos facilitan la identificación de Mercurio, que suele quedar bajo y tenue. No necesitas un telescopio para apreciar el evento, aunque la fotografía nocturna con trípode ayuda a capturar la composición completa.
- Visibilidad: después del atardecer, hacia el oeste (o hacia el este/sur según tu latitud en el hemisferio sur).
- Equipo: a simple vista es suficiente; binoculares recomendables.
- Condiciones ideales: cielo despejado y horizonte libre de edificios o cerros.
Más que un espectáculo puntual, esta secuencia es una buena oportunidad educativa: permite seguir el movimiento relativo de planetas y Luna en noches consecutivas y comprender, sin complejidad técnica, cómo se desplazan los cuerpos del sistema solar desde nuestra perspectiva.
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