Wake Atoll, conocido por su historia militar, vuelve a ser noticia por otra «batalla»: esta vez contra las ratas invasoras que habían desmantelado gran parte de su ecosistema. La reciente erradicación de estos roedores ya muestra mejoras ecológicas y sanitarias que afectan tanto a la fauna nativa como a las personas que viven y trabajan en la isla.
Un esfuerzo conjunto encabezado por Island Conservation, el USDA y la US Air Force Civil Engineer Squadron concluyó hace poco con la eliminación exitosa de las poblaciones de ratas, un problema que durante décadas ha diezmado aves, plantas y especies pequeñas en muchas islas del Pacífico.
El impacto es visible en varios frentes. En lo inmediato, se reduce el riesgo de contaminación en instalaciones de almacenamiento de alimentos y en zonas habitadas; a mediano plazo, la reproducción de aves marinas y la recuperación de la vegetación nativa ya registran señales claras de recuperación.
Entre los avances más relevantes se cuentan:
- Regreso de aves anidadoras: unas 16 especies nativas muestran incremento en actividad reproductiva tras la eliminación de los depredadores.
- Primer registro de cría de Bonin Petrel (Nunulu) en Wake, un hallazgo que amplía el conocimiento sobre la distribución de esta especie.
- Temporada récord de nidificación para las Sooty Terns, indicando condiciones favorables para la reproducción.
- Incremento notable de reptiles pequeños, artrópodos y cangrejos ermitaños: signos de un suelo y una cadena trófica más saludables.
- Rebrote de la flora nativa, con miles de plántulas de Pisonia emergiendo donde antes no había regeneración.
Los especialistas describen los resultados como rápidos y amplios. John Gilardi, ornitólogo vinculado al proyecto, señaló que antes de la intervención casi no se veían plántulas de Pisonia, mientras que ahora hay cientos —posiblemente miles— en crecimiento. Esa recuperación vegetal es clave porque favorece hábitats de anidación y estabiliza suelos costeros.
Además de los beneficios ambientales, la ausencia de roedores reduce la probabilidad de enfermedades transmitidas por estos animales y mejora la seguridad alimentaria y la salubridad en cuartos de uso común y áreas de preparación de alimentos. Personal militar destacado en la atoll ha comenzado a organizar jornadas de limpieza de playas y actividades de conservación impulsadas por la mejora general del entorno.
Island Conservation participa en proyectos similares alrededor del mundo y, con campañas en decenas de islas, ha permitido la recuperación de especies que a menudo solo existen en esos territorios insulares. El caso de Wake se suma a un catálogo creciente de restauraciones exitosas que sirven como referencia para futuras intervenciones.
Por qué importa hoy: la recuperación de Wake demuestra que acciones coordinadas de conservación pueden devolver funciones ecológicas esenciales en plazos relativamente cortos, proteger la salud humana en comunidades insulares y ofrecer modelos replicables para otras áreas afectadas por especies invasoras.
Perspectiva a futuro: el seguimiento científico continuará para confirmar tendencias poblacionales a largo plazo y asegurar que la restauración se mantenga. Mientras tanto, Wake Atoll ofrece un ejemplo concreto de cómo la eliminación controlada de especies invasoras puede desencadenar una recuperación ecológica rápida y duradera.
Artículos similares
- Descubrimiento asombroso: Tras 200 años, reaparece el Rascón de Galápagos en Isla Floreana
- Especies en peligro reviven en un 90% en Isla Canguro: ¡Todo gracias a una valla a prueba de depredadores!
- Increíble migración de aves bate récords: Captada por radar en una «tormenta perfecta» para el vuelo
- Loro fallece y su agapornis no lo deja: video conmueve
- ¿Al borde de la extinción masiva? Científicos afirman que aún no cruzamos la línea

Alonso Delgado cubre la actualidad internacional con rigor. Encontrará reportajes precisos y pertinentes sobre los grandes acontecimientos globales, desde crisis políticas hasta avances diplomáticos.