El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, lanzó una revisión de casi veinte años de prácticas monetarias que podría cambiar la manera en que el banco central administra su gran hoja de balance —un proceso con efectos directos sobre las tasas, la liquidez del sistema bancario y el mercado de bonos.
En su primera comparecencia ante el Congreso desde que asumió a finales de mayo, Warsh explicó ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara que uno de los grupos de trabajo recién creados evaluará las reglas que han regido la política monetaria en el país durante las últimas dos décadas.
El examen se enfocará, en particular, en las normas que sostienen el enorme balance del organismo, que hoy asciende a cerca de 6.8 billones de dólares. Según Warsh, el objetivo es entender mejor los costos y beneficios de esa estructura y considerar alternativas prácticas.
Entre los puntos que mencionó figura el llamado régimen de reservas amplias, un modelo que desde la crisis financiera obligó a la Fed a mantener elevadas tenencias de bonos y altos niveles de reservas bancarias para gestionar la política monetaria.
Warsh planteó interrogantes claros sobre ese enfoque: buscarán identificar las ventajas y las limitaciones del marco actual y evaluar opciones distintas que podrían cumplir funciones similares sin replicar exactamente las condiciones anteriores.
- Áreas que se revisarán: diseño operativo de la política monetaria, gestión del balance, relación con los bancos comerciales y mecanismos para controlar las tasas de interés.
- Posibles resultados: ajustes graduales en la composición del balance, nuevas herramientas operativas o mantener el marco vigente con cambios puntuales.
- Impacto para el público: efectos indirectos en las tasas de préstamos, en la liquidez del mercado y en las decisiones de inversión de instituciones y ahorradores.
Durante su intervención Warsh evitó prometer una vuelta al modelo anterior a la crisis de 2008. Dijo que regresar exactamente a las condiciones de 2006 es improbable, aunque consideró que existen otros puntos de equilibrio que la Fed podría perseguir de manera sostenible.
Además de la Cámara, Warsh tiene prevista hoy una presentación ante el Comité Bancario del Senado, donde ampliará detalles sobre el alcance del estudio y los plazos previstos para entregar recomendaciones.
Por ahora, el anuncio empuja a mercados y reguladores a estar atentos: cualquier cambio en la forma en que la Fed opera su balance puede alterar la gestión de la liquidez y las expectativas sobre tasas, con consecuencias directas para bancos, emisores de deuda y consumidores.
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Héctor Rivas se especializa en análisis económicos y financieros. Recibirá consejos claros e información precisa sobre los mercados, las empresas y las tendencias económicas globales.