Miedo y crisis económica: El duro golpe a los migrantes en Queens, EU

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Di Héctor Rivas

“La gente tiene miedo”; la economía de los migrantes se resiente en EU, caso Queens

«El trabajo está prácticamente extinto», explica Nader, quien se vio forzado a cerrar su negocio de muebles en Corona, un barrio predominantemente latino en Queens, debido a que las políticas antiinmigrantes de Donald Trump han dejado las calles desoladas, sumidas en el temor y la incertidumbre.

«Desde que comenzó el año, nadie se aventura a salir a la calle ni a comprar muebles porque están aterrados» de ser arrestados y deportados, comenta a la AFP este comerciante estadounidense de ascendencia palestina. Asegura que está enfrentando «la crisis más grave» en sus 35 años de trayectoria en el comercio de muebles, de los cuales ha pasado los últimos nueve en este vecindario.

La plaza de Corona, antes un lugar lleno de vida y el corazón de Queens, uno de los distritos más cosmopolitas de Nueva York, ahora se ve casi abandonada y las pocas personas que se ven, caminan a paso ligero.

«A veces, pasan hasta tres días sin que realicemos una sola venta», menciona con tristeza, enfrentándose a un futuro incierto a sus 57 años.

Sus clientes, en su mayoría guatemaltecos y a menudo indocumentados como muchos otros en este sector de Queens, se encuentran amenazados por la política de «deportaciones masivas» anunciada por el Presidente. Casi nadie se atreve a adquirir un colchón, una cama o un tocador, pensando en la posibilidad de tener que abandonar todo en caso de ser deportados, explica.

Negocios como tiendas de ropa, restaurantes, agencias de envío de dinero y puestos de comida en el barrio también han visto cómo sus ventas han caído entre un 40 y un 60% desde el inicio del año.

Véase también  ¡Alerta económica!: Ruptura de OTAN podría causar rebajas de 'rating' en Europa, según Fitch

En la tienda de teléfonos donde trabaja Javier, las ventas se han reducido a la mitad. Sus clientes han cortado sus planes o simplemente pagan lo mínimo necesario para mantener la línea activa. La mayoría prefiere esperar antes de comprar un nuevo dispositivo, comenta.

«Antes la gente gastaba sin preocuparse. Tengo trabajo, tengo dinero. Ahora salen de trabajar y quizás no regresen a casa», dice este mexicano de 31 años.

Aunque no se ven tantos agentes del ICE como en los primeros días de la administración Trump, responsables de las detenciones y deportaciones de indocumentados, el temor aún es palpable. Y «va a continuar durante cuatro años», predice.

«¿Qué sucederá si continúan las deportaciones?», se pregunta. Los pequeños negocios del barrio «dependen del mismo latino. Es una economía que solo circula aquí».

De acuerdo con cifras de ICE, entre el 20 de enero y el 12 de marzo, han sido deportadas 28,319 personas en todo el país.

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