Hallazgo histórico: Primer enterramiento infantil en campamento romano de la península ibérica

Actualizado el :

Di Esteban Cruz


			Descubren el primer enterramiento infantil en un campamento romano de la península ibérica

Un estudio colaborativo entre las universidades de Burgos y León ha revelado el descubrimiento del que podría ser el primer entierro de un bebé registrado en un campamento romano de la península ibérica, específicamente en el Castrum de la Legio VI Victrix en León.

La investigación, que se ha publicado en la revista Childhood in the Past, fue llevada a cabo por miembros del Laboratorio de Evolución Humana de la Universidad de Burgos (UBU) y de la Universidad de León (ULe), basándose en restos encontrados durante una excavación arqueológica en 2006 en el mencionado campamento romano.

Los trabajos de excavación de ese año, realizados de manera urgente en la calle Francisco Regueral de León bajo la supervisión del arqueólogo Emilio Campomares, permitieron descubrir los vestigios más antiguos del campamento de la Legio VI Victrix, según informó la Universidad de Burgos en un comunicado de prensa.

Debajo del suelo de lo que parecía ser un antiguo taller de metalurgia, se encontró una sepultura hecha con tegula (teja romana), situada en el umbral de una puerta. Las pruebas de carbono 14 datan este entierro entre los años 47 a.C. y 61 d.C., un periodo que coincidió con la prohibición por parte del emperador Augusto de que mujeres y niños residieran en campamentos militares.

Aunque este tipo de sepulturas no eran raras en el mundo romano, particularmente entre neonatos, la localización de este entierro en un taller asociado a soldados de rangos inferiores lo hace un descubrimiento notable, ya que los entierros infantiles en tiempos romanos generalmente se realizaban en áreas domésticas, cerca de hogares o en cementerios cercanos a villas y asentamientos militares.

Véase también  Descubrimiento astronómico: Estrellas gigantes eligen parejas incluso en galaxias pobres en metales

Un recién nacido fallecido por malnutrición, enfermedad o estrés durante el embarazo

El análisis antropológico realizado por los investigadores Marta Fernández Viejo, Rebeca García y José Miguel Carretero de la UBU, y Laura Rodríguez de la Universidad de León, ha ayudado a determinar la edad y posibles causas de la muerte del infante.

Los restos indican que se trataba de un bebé nacido a término, entre las 38 y 42 semanas de gestación.

El estudio de los huesos del cráneo y del pubis mostró un nivel de maduración menor al esperado para su edad gestacional, lo que sugiere que la muerte pudo haber sido causada por malnutrición, enfermedad o estrés durante el embarazo.

Además, la falta de traumas físicos indica que la muerte fue natural y no un caso de infanticidio, una práctica documentada en el mundo romano.

Flexibilidad en las normas o un periodo de transición

La singularidad de este entierro sugiere varias hipótesis. La coincidencia temporal con las leyes de Augusto podría indicar una aplicación más flexible de estas normas en las fronteras del Imperio.

De hecho, en excavaciones en Britania y Germania del siglo I d.C., se han encontrado numerosos entierros infantiles y objetos relacionados con mujeres dentro de los campamentos, lo que sugiere una convivencia más común de lo establecido por las normativas oficiales.

Otra teoría que consideran los investigadores es que podría tratarse de un periodo de transición, en el que las costumbres tradicionales vinculadas a mujeres y niños se mantuvieron a pesar de las prohibiciones imperiales.

El lugar del entierro también podría estar relacionado con las creencias espirituales romanas. Se pensaba que los niños que morían prematuramente poseían un poder especial para influir en la vida de los vivos, proporcionando protección y buena suerte. Así, situar al bebé en el umbral del taller podría haber tenido un propósito protector para el lugar y sus ocupantes, e incluso podría ser parte de un ritual fundacional.

Véase también  ¡Confirmado por científicos: Un nuevo océano aparecerá en la Tierra muy pronto!

Este descubrimiento desafía la visión tradicional de una estricta separación entre lo militar, lo doméstico y lo religioso en el mundo romano.

Sugiere que, a pesar de las leyes de Augusto, la presencia de mujeres y niños en los campamentos fue más habitual de lo presumido, y que las creencias espirituales de los soldados seguían siendo muy fuertes, al menos durante los periodos de cambio.

Artículos similares

Califica este artículo

Deja un comentario

Share to...