Investigadores de la Universidad de Tel Aviv (TAU) anunciaron el hallazgo de dos textos religiosos etíopes que podrían ser los más antiguos vinculados al judaísmo en esa región. El descubrimiento aporta material directo para entender ritos, lengua y contactos históricos que siguen siendo debate entre académicos y comunidades.
El equipo, que revisó colecciones poco estudiadas y manuscritos conservados en monasterios y archivos, identificó dos volúmenes cuya antigüedad y contenido los sitúan como piezas clave para la historia del judaísmo etíope. Según los investigadores, los libros muestran rasgos litúrgicos y lingüísticos que no se encuentran en los corpus judeo-occidentales tradicionales.
Qué contienen y por qué importan
Ambos textos están escritos en Ge’ez, la lengua litúrgica de la región, y presentan formularios rituales, plegarias y glosas que conectan prácticas locales con tradiciones más amplias del judaísmo antiguo. Estas evidencias aportan contexto directo sobre cómo se adaptaron y mantuvieron creencias en comunidades aisladas durante siglos.
Para historiadores y filólogos, el valor reside en tres niveles: la evidencia material del uso religioso, las variantes textuales respecto a cánones conocidos y las pistas sobre transmisión cultural entre Etiopía y otras comunidades judías.
- Idioma y paleografía: la escritura en Ge’ez permite rastrear filiaciones culturales y posibles periodos de copia.
- Contenido litúrgico: oraciones y rituales que muestran diferencias significativas frente a textos rabínicos y cristianos vecinos.
- Implicaciones históricas: aportan datos sobre la identidad y prácticas del grupo conocido como Beta Israel.
Repercusiones prácticas
Más allá del interés académico, estos hallazgos tienen consecuencias concretas: obligan a revisar cronologías sobre la presencia judía en el Cuerno de África; abren la posibilidad de repatriación o digitalización para su preservación; y plantean preguntas sobre la propiedad cultural y la colaboración entre investigadores y custodios locales.
Los expertos subrayan la necesidad de procedimientos conservacionistas antes de cualquier exposición pública. También proponen protocolos de trabajo conjuntos con autoridades etíopes y comunidades religiosas para garantizar acceso, rigurosidad científica y respeto por el contexto cultural.
Lo que sigue
El equipo de TAU prepara análisis paleográficos y, donde sea posible, pruebas complementarias para afinar la datación. Paralelamente, se contempla la digitalización de los textos para facilitar su estudio sin poner en riesgo los originales.
Estos son los pasos anunciados públicamente:
- Inventario detallado y documentación fotográfica de los libros.
- Análisis comparativo con otros manuscritos etíopes y judíos.
- Colaboración con expertos en conservación y representantes de las comunidades afectadas.
El hallazgo devuelve a la agenda pública preguntas sobre cómo las comunidades aisladas preservaron formas únicas de memoria religiosa y qué pueden revelar esas fuentes sobre la historia global del judaísmo. Para el lector, la noticia significa acceso a nuevas piezas que complementan narrativas históricas y podrían cambiar interpretaciones ya establecidas.
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Esteban Cruz siente pasión por los descubrimientos científicos. Encontrará explicaciones sencillas y análisis sobre innovaciones que transforman nuestra vida, desde la astronomía hasta la medicina.