La vida a través de la lente

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Guillermo Castrejón. (Foto: YouTube)

Por: Noemí Heredia Bernés 

Cautivado desde pequeño por el amor al arte, a través de la música, de su padre Román Castrejón Coronel y la colección de cámaras heredadas de su abuelo, Guillermo Castrejón se declara campechano por convicción y fotógrafo por opción de vida.

¿Cómo decide hacer fotografía?
Yo era arquitecto de profesión y desde hace más de 20 años decidí dedicarme a la fotografía. Recuerdo que al cursar una beca para aprender francés en una provincia cercana a Mónaco llegó a mis manos una cámara Zenit, de manufactura rusa, empecé a tomar fotos y descubrí que la fotografía posee un lenguaje bellísimo. Entonces decido dejar la arquitectura, aunque aún no sabía cómo empezar, pero como me dijo un maestro: “El inicio es el estudio”.
Mi primer trabajo lo realizo en el Museo de Culturas Populares del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) en Ciudad de México; y después tengo la inquietud de incursionar en el periodismo gráfico, por lo que trabajo para el Uno Más Uno y colaboro para agencias de noticias como Reuters, AFP y Notimex, hasta que el destino me trae a Campeche.

¿Cómo llega a Campeche?
Llego aquí en 1997 por invitación de un amigo, Carlos Núñez, para trabajar en la campaña de Antonio González Curi con la responsabilidad recabar la evidencia gráfica para la prensa, así como realizar una relatoría gráfica que más adelante se plasmara en un libro. Esta experiencia me marcó por el acercamiento que tuve con la gente de todo el Estado; descubrir personajes, paisajes, tradiciones y costumbres. Me enamoré de Campeche tanto que aquí me quedé y formé mi familia, mis hijos son campechanos.

Cuéntenos sobre su obra.
El primero de manera formal fue uno que compila la cobertura gráfica a la campaña del licenciado Antonio González Curi, se trata de un libro donde capto “obra viva”, es decir, todas aquellas acciones que ya como gobernador realizó, pero desde la perspectiva de la gente, de cómo les habían beneficiado.
Después continúo con mis proyectos, de una serie de fotografías en las que capto a los personajes de Campeche, muchos herederos de oficios tradicionales como el aguador, el panadero, la rezadora… surge mi primer libro: “Sombras de la Ciudad”, con textos del escritor Juan José Guillén Castillo.
A éste le siguió “Ritos”, un proyecto que realicé con la periodista Nancy González Domínguez, el cual me llevó dos años en los que logramos captar la esencia de lugares y acontecimientos mágicos como la limpia de huesos en Pomuch, “El caballero de fuego” en Nunkiní, la fiesta de San Joaquín en Palizada, de la Virgen del Carmen, entre otros más; luego, el libro “Medicina Tradicional. En la zona de los Chenes”, en el cual tuve oportunidad de conocer a los xamanes; después, un libro sobre las haciendas en el que tengo la oportunidad de fotografiar y compartir sus historias. Otro proyecto que me gustó mucho fue documentar gráficamente la Fiesta de los Muertos, en la frontera sur del Estado, una experiencia única sin duda.

¿Qué aconseja a quienes inician en la fotografía?
Que antes de disparar una cámara, se conozcan a sí mismos, porque no solo es utilizar, dar el disparo a la cámara y ya. Hay que sentir el lugar, la gente, lo que vas a captar, porque solo de esa manera fluye el lenguaje, la fotografía cobra vida.