Seguimos en Campeche y nunca nos iremos: Jesse Martínez

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Jesse Martínez Diseñador de Modas

Elizabeth Terrazas

Algo que pocos saben del reconocido diseñador campechano Jesse Martínez es que de niño tenía el anhelo de ser neurocirujano; buen estudiante y con una gran habilidad latente en las manos, se sentía con la capacidad suficiente.
Sin embargo, el destino y la creatividad latente en su ADN, herencia de su madre y abuela, trazaron otro rumbo y hoy es uno de los diseñadores más reconocidos del país cuyos trabajos, en dupla con Víctor Cab, han cruzado fronteras bajo la marca Víctor & Jesse.
Tras su reciente y exitosa incursión en la alfombra azul de conocida entrega de premios de foco internacional, en la que más de 14 artistas lucieron sus diseños, Jesse Martínez abrió las puertas de su taller a Novedades Campeche, ahí donde ocurre la magia…

¿Hay algo que aún no se sabe sobre Jesse Martínez?
Poca gente sabe que de niño siempre soñé dedicarme a la ciencia, mi idea siempre fue estudiar Medicina, ser médico neurocirujano; y pese a ser bueno para los estudios, es una profesión muy cara que no permite trabajar y estudiar.
Por situaciones de vida, estudié la licenciatura en Diseño Gráfico y una maestría en Diseño de Modas, algo para lo que tengo habilidades pues crecí viendo a mis abuelos, ambos originarios de Dzitbalché, quienes se dedicaban al diseño y confección de ropa típica.
Mi abuela era una bordadora espectacular; tengo grabada la imagen de mi abuela dibujando sus diseños, tenía una gran habilidad para dibujar flores, palomas, y luego llevarlos del papel al bordado en prendas de vestir.
Mi mamá fue modista, lo hizo durante muchos años y lo hacía muy bien, recuerdo que en ocasionas la ayudaba hasta tarde, pasándole alfileres, y me gustó mucho lo que hacía.
La primera prenda que realicé fue cuando estudié la prepa: Se pusieron de moda unas camisas y yo, pobre realmente, pasé por un negocio nuevo de telas y vi unas iguales, las compré llegué a mi casa y sobre una camisa mía confeccioné una de esas; luego, llegué a la escuela y fue un éxito, mis compañeros la vieron y todos querían comprarme una.

¿Cómo surge la marca Víctor & Jesse?
Conocí a Víctor Cab cuando colaboramos en la confección de un vestido que le solicitaron, y desde 1993 estamos juntos como marca; esto ha sido un camino de mucho trabajo, de retos y esfuerzos pero, sobre todo, de satisfacciones.
Actualmente, somos una marca registrada con muchos proyectos en marcha y a corto plazo, desarrollando nuestros conceptos como Hombres del Sur, con quienes estamos por impulsar una colección en conjunto con Black Couture.

Egresaste de una de las mejores escuelas de diseño de Italia, cuéntanos sobre eso…
Cuando la demanda de trabajo fue mayor, dejé trunca la carrera de Ciencias de la Comunicación y casi diez años después decidí que tenía que culminar una carrera porque era algo que le prometí a mi mamá y a mi abuela, así que decido estudiar Diseño Gráfico en la Universidad del Mundo Maya y cuanto estaba por graduarme, nos presentaron la información de universidades que ofrecían programas de posgrado relacionadas.
Cuando leo sobre el Instituto Marangoni, que es la mejor escuela de Diseño en Europa, me pongo la meta de ir y realizar ahí la Maestría en Diseño de Modas, para lo cual tramité una beca que llegó tras un proceso importante de selección; me notifican que fui aceptado así que ‘rompo el cochinito’, más de 10 años de trabajo, y me voy a estudiar a Milán, Italia.
De toda esta experiencia, algo que sí les puedo asegurar es que uno puede tener mucho talento y ganas, y ser autodidacta, pero te ahorras la mitad del tiempo si lo estudias.
A mí, la escuela de modas me cambio totalmente el panorama, creo que lo que soy hoy como diseñador y como marca Víctor & Jesse, lo debo mucho a la experiencia de estudiar la maestría en Italia.

¿Y cómo fue el salto a la internacionalización?
Está muy ligado al negocio del espectáculo, el llamado ‘showbiz’; en cierta forma, arrancamos por iniciativa propia, ante la informalidad de quienes vestían a las Reinas del Espectáculo del Carnaval y es que recuerdo a Adela Noriega subirse al escenario con unos jeans rotos; nosotros nos ofrecimos vestir a las artistas y lo hicimos por primera vez con Galilea Montijo en el 2004.
Luego, vino la oportunidad de vestir a Ariadne Díaz y a su familia para el bautismo de su primera hija, fue la primera vez que nuestros diseños fueron retratados para la Revista Hola y la segunda vez, recientemente, con un diseño que confeccionamos para Geraldine Bazán.
Llega la oportunidad de trabajar con Alejandra Guzmán, algo que se dio de manera natural como todo en lo que hemos trabajado, todo comenzó cuando ella se presenta en el Carnaval de Campeche y estaba por montar su próximo espectáculo.
Tras la recomendación de muchas personas, recuerdo que Alejandra Guzmán me habló desde Miami y me solicitó estar al otro día ahí, con ella, para hablar de todo lo que quería, y entonces llega la oportunidad de realizar todo su vestuario para el Versus World Tour que nos da la oportunidad de conocer y empezar a trabajar con Gloria Trevi, Tigres del Norte, Yuri y otras luminarias más.

Y, ahora, brillan en la alfombra azul…
Sí, iniciamos con un diseño que lució Alejandra Guzmán en los Premios Billboard Latinos y continuamos haciendo vestuario para las estrellas de un reality show; recientemente, en la alfombra azul, vestimos a 14 estrellas, entre ellas Angelique Boyer, y por primera vez a un varón, el actor argentino Santiago Ramundo, quien lució un diseño de la nueva línea de Hombres del Sur.

Platícanos sobre el polémico vestido de Angelique Boyer…
Fue un diseño creado, como todos los que hacemos, de manera personalizada, un vestido con dos vistas para que al momento de presentárselo, ella eligiera cuál usaría. Durante las pruebas ella considera usar la parte más tapada, pero al momento, usa la otra vista sin darse cuenta; lo que sucedió fue afortunado pues nunca fue que el vestido estuviera mal diseñado, todo lo contrario, se reconoció que fue un diseño original y versátil.

¿Cuál ha sido la clave del éxito?
Dos cosas, la primera, la gran enseñanza que me dio mi abuela: hacer todo bien, nunca nada a medias; y la segunda, muy importante, ser agradecido con todos, con la gente que trabaja contigo porque todos son un equipo y lo mucho o poco que hagan es fundamental para que todo sume al éxito.

¿Algo más que agregar?
Muy agradecido con Novedades Campeche, con sus lectores, por esta oportunidad de compartirles algo de mí y recordarles que somos Víctor & Jesse, disponibles para todos los que nos busquen, que los precios son los mismos, de acuerdo a lo que nuestros clientes quieran, que seguimos en Campeche y nunca nos iremos.