Rememoran la agonía del Hijo de Dios

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Monseñor José Francisco González realizó el rito de lavado de pies a 12 jóvenes en la Catedral

La pasión y muerte de Jesucristo no debe quedarse como una escenificación, sino que debe ser vivida a plenitud por todos los creyentes católicos e hijos de Dios, expresó el obispo José Francisco González González, al oficiar la misa de la Cena del Señor, desde la Catedral de Campeche.
“A lo mejor los fieles acuden a misa por obligación, o solo cuando se trata de la Semana Santa y luego se olvidan, porque no alcanzan a valorar todo lo que Dios hizo por la humanidad”, reiteró.
Luego de la lectura del Evangelio, consideró que los fieles católicos deben ver el sufrimiento como un medio para alcanzar la salvación y predicar el amor al prójimo.
Explicó que el Jueves Santo, es el día de la institución de la Eucaristía, donde el padre a través de su hijo Jesucristo llama a los cristianos al amor con el sufrimiento y el dolor, tal como se plasma en el texto del evangelio de San Juan, donde Jesucristo llegó hasta el extremo del derramamiento de la última gota de sangre.
Durante la celebración religiosa, realizó la representación del rito de lavatorio de pies a jóvenes de Pastoral, Fe y Dinámica Juvenil, como muestra del ejemplo de humildad de Jesucristo de Nazaret, iniciando con ello el Triduo Pascual, que culminará en la vigilia que se conmemora durante en la noche del Sábado Santo al Domingo de la Resurrección de Jesucristo.
Durante el Triduo Santo, los feligreses celebran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo y la eucaristía, esta última une esos conceptos como sacramento de amor a través del sufrimiento, donde el hijo del Padre se ofrece de manera incruenta por los pecados de la humanidad.
Posteriormente, con plegarias, oraciones y alabanzas los católicos se unieron a la procesión del Santísimo Sacramento, que partió de la Iglesia Catedral, continuó en San Francisquito y la iglesia de El Jesús, dando inició después a la adoración solemne a Jesucristo Sacramentado.
Más tarde, los creyentes realizaron la tradicional visita a los siete templos localizados en los barrios de la ciudad, lo cual tiene como significado acompañar a Dios en los momentos más difíciles de su Pasión.
Las actividades de la Semana Mayor continuarán éste viernes con la escenificación del viacrucis.