Los entonces diáconos se postraron ante el altar y proclamaron la letanía de los santos para pedir por ellos y toda la Iglesia.

La grey católica se llenó de júbilo con la ordenación de dos nuevos sacerdotes, Jesús Román Huerta Wong y Evaristo Flores Ochoa, quienes recibieron el sacramento por imposición de manos del Obispo de Campeche, monseñor José Francisco González González, ayer jueves cerca del mediodía en la Catedral de Campeche.

Tras la lectura del Evangelio, el diácono designado realizó la elección y presentación de los entonces diáconos ante la asamblea y monseñor González, quien preguntó a quienes testimoniaron su presentación si eran dignos de recibir la Orden Sacerdotal.

En su homilía, monseñor José Francisco expresó que este acontecimiento llena de alegría y gozo a la Iglesia, y que es aún más especial porque sucede en el marco de la Reunión General del Clero que en esta edición sienta las bases para un Plan Pastoral Presbiteral.

“La ordenación de estos dos diáconos y la solemnidad que celebramos, nos estimulan a refrescar que nuestra identidad es ser sacerdotes a ejemplo de Cristo, pero también para ejercer la misión de servir a imagen y modelo de Él”, expresó.

El sacerdocio no es una profesión sino una vocación que define profundamente la identidad y la misión. “Ser sacerdote no es un modo de ser sino es ser”.

Por ello, recalcó que el programa de vida sacerdotal es vivir en el amor a Dios por sobre todas las cosas y amar al prójimo como Cristo enseñó a la humanidad a través de su misión salvadora.

Recalcó que ante tal compromiso y los retos que afronta la Iglesia actual, el Papa Francisco ha convocado a los creyentes orar por los sacerdotes durante junio, Mes del Sagrado Corazón.

“Ser sacerdote, Evaristo y Román, es profesar el amor trinitario de Dios, es llevarlo a los hombres y mostrarle, con la confianza de quien sabe que lo tiene entre sus manos es un don de Dios, con la responsabilidad de quien se sabe administrador no dueño”, expresó.

Expresó a los postulantes que la oración es y será la fortaleza clave para su vida sacerdotal. “Ustedes que van a recibir este don del sacerdocio, sepan que si no viven en y de la oración, corren el riesgo de debilitarse en el amor a Dios y el servir a sus hermanos”.

La ceremonia

Al término de la homilía, el Obispo de Campeche cuestionó a los diáconos sobre su deseo de servir y amar a Dios desde el sacramento de la Orden Sacerdotal, cuestionamientos a los que ambos respondieron de forma afirmativa, promesa que sellaron con la promesa de obediencia al Obispo y a sus sucesores, para después postrarse ante el altar y proclamar la letanía de los santos para pedir por ellos y toda la Iglesia.

Posteriormente, el Obispo impuso las manos sobre cada uno, momento en que se realiza la acción sacramental, pues el Espíritu Santo desciende y lo consagra sacerdote para siempre.

Antes de finalizar la ceremonia, los dos nuevos sacerdotes se sentaron a la derecha e izquierda del monseñor Francisco González González para escuchar sus nombramientos: Evaristo Flores Ochoa fue designado capellán auxiliar de la Capilla Nuestra Señora de la Paz, ubicada en el Fovissste Belén, en esta ciudad capital; y a Jesús Román Huerta Wong, como vicario de la Parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes, en la cabecera municipal de Champotón.

Por último, antes de la bendición a toda la asamblea, los respectivos padres de los nuevos sacerdotes y éstos pasaron al centro del altar para agradecer a Dios por la gracia de su vocación sacerdotal.