La marihuana sí es nociva para la salud: Diócesis

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Por: Noemí Heredia Bernés

En medio del debate sobre la legalización de la marihuana, la Diócesis de Campeche fijó su postura y través de un decálogo de razones explica por qué sería una decisión nociva para la sociedad.
El vocero Gerardo Casillas González aclaró que es falso que fumar marihuana no afecta la salud, cuando estudios publicados por el Instituto Nacional de Abuso de las Drogas en Estados Unidos señalan que entre sus efectos están la percepción distorsionada de la realidad, pérdida de memoria y capacidad de aprendizaje; falta de coordinación motriz, desorientación, incapacidad para pensar con claridad, de reaccionar y resolver problemas.
También la pérdida de habilidades cognoscitivas que pueden ser permanentes, ataques de ansiedad, paranoia, pánico, alteración de la conciencia, adicción, pérdida de la paz, salud y el sentido de existencia. Lo anterior –resaltó– no favorece a la sociedad, por el contrario, promueve su deterioro físico, mental y espiritual.
El presbítero aseguró que el consumo de la marihuana también afectaría la economía en caso de dedicarse a su cultivo en lugar de aprovechar la tierra para productos básicos; y legalizarla no detendría la violencia por su comercialización.
“Hacerlo no ha sido la solución en otros países, ¿Por qué será del nuestro? ¿Cuáles serían las leyes de regulación? ¿Todos podrían sembrarla o es solo ganancia de unos cuantos?”, expuso.

OTRAS ADICCIONES
Otro punto señala que más del 99 por ciento de los adictos a la cocaína y heroína iniciaron con la marihuana, por lo que de legalizarla necesariamente se deberán analizar las demás drogas para no discriminar a nadie.
Mucha gente no se atreve a probar la marihuana porque está prohibida pero sí lo haría si fuera legal; también está el riesgo de consumo en menores de edad, y las estadísticas prueban que un buen porcentaje de delitos se cometen bajo el efecto de la droga, en especial, de la marihuana; por ello, promoverla es ofrecer una “salida falsa” a la gente para evadir su realidad, porque vive un gran vacío existencial.
Casillas González recordó que “como creyentes no podemos estar a favor de la legalización de algo que esclaviza al ser humano, le crea adicción, lo aleja de su realidad, lo priva de su libertad”.
Y finalmente, afirmó que los interesados en legalizar la marihuana plantean como muy ‘progresista’ y un gran ‘avance’ imitar a otros países que la han legalizado, pero primero deben analizar a la sociedad.