La Cruz de Ceniza, conversión de vida

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Cientos de católicos recibieron la imposición de la Cruz de Ceniza al iniciar el camino de preparación de la Pascua.

Elizabeth Terrazas

Católicos abarrotaron los templos de toda la Diócesis para recibir la Cruz de Ceniza, símbolo en la frente con la que aceptan el compromiso de vivir la Cuaresma y un acto litúrgico a través del cual los ministros invitaron a reflexionar sobre la vida, así como a experimentar una conversión auténtica.
En la Catedral, en representación del Obispo de Campeche, monseñor José Francisco González González, el diácono Guillermo Barrera Reyes expresó que de nada sirve recibir la Cruz de Ceniza si el creyente no le da un sentido de arrepentimiento, de confesión, de sacrificio, de sentido Pascual; de dejar morir al pecado para vivir en la gracia de Dios.
Tras presidir la misa de imposición de la ceniza, ayer, al medio día, durante la lectura del Evangelio recordó que para vivir la Cuaresma es necesario tomar cada cual “su cruz”, es decir, su vida y vivirla de acuerdo con la voluntad de Dios.
Cuanto esto ocurre, agregó, es cuando surge un examen de conciencia sobre los actos que se cometen, sobre qué se hace con la vida y los errores que habrá de enmendarse, además de aceptar el rechazo al pecado.
Sin embargo, advirtió que de nada sirve todo ello si no existe un auténtico deseo de conversión, pues, de nada sirve realizar la oración y el sacrificio.
Por otra parte, el diácono destacó que la Cuaresma es tiempo de preparación para el católico hacia la vivencia de la Pascua y dura 40 días, a semejanza del retiro de Jesucristo en el desierto previo a la consumación de obra redentora, su pasión, muerte y resurrección.
Cabe mencionar que durante todo el miércoles, las principales parroquias y capillas de la ciudad se mantuvieron abiertas, ante el ir y venir de feligreses que asistieron para recibir la Cruz de Ceniza.
En las homilías, los sacerdotes coincidieron en señalar que no existe relación entre Carnaval y la imposición de la Cruz de Ceniza; algunos incluso explicaron que el Carnaval surgió porque el Miércoles de Ceniza inicia la abstención de la carne, “dos días antes la gente tuvo la costumbre comer mucha porque luego ya no se podría”.
Esta costumbre degeneró en la “Fiesta de la carne” o Carnaval, con todo lo que implica en la actualidad, pero es claro que el Miércoles de Ceniza no se trata de los excesos de la fiesta sino de una reflexión más profunda, de una conversión de vida.

La Cruz de Ceniza

Vivir nuestra vida
Para vivir la Cuaresma es necesario tomar cada cual “su cruz”, es decir, su vida y vivirla de acuerdo con la voluntad de Dios.

Contra el pecado
Cuanto esto ocurre, es cuando surge un examen de conciencia sobre los actos que se cometen, sobre qué se hace con la vida y los errores que habrá de enmendarse, además de aceptar el rechazo al pecado.

Fortaleza de fe
Sin embargo, advirtió que de nada sirve todo ello si no existe un auténtico deseo de conversión, pues, de nada sirve realizar la oración y el sacrificio sin la fortaleza de nuestra fe.