Amor y devoción por el Señor de la Salud

9
El Señor de la Salud atrae a muchos fieles de distintas regiones de Hecelchakán y de fuera del Estado

Entre el sonar de los voladores, cantos de alabanza, porras y aplausos fue bajada de su nicho la imagen del Señor de la Salud para comenzar el novenario en su honor del 19 de julio al 1 de agosto, actividad religiosa que reúne a cientos de feligreses para celebrar una de las fiestas más importantes del patrono de los hecelchakanenses.
La celebración eucarística fue oficiada por el presbítero Cristian Rivas Caamal ante cientos de fieles que se dieron cita en la iglesia de San Francisco de Asís, donde se les invitó a las festividades religiosas y la serenata que le obsequiarían al milagroso Señor de la Salud la madrugada de hoy.
En su sermón, Rivas Caamal expresó que los católicos de esta ciudad y los visitantes se reúnen para ver descender al Señor de la Salud de su nicho o altar, y a su vez pedirle un remedio para sus males confiados en que protegerá a todas las familias.
“Es momento de pedir su intercesión por los últimos sucesos que han ocurrido en el municipio como las inundaciones en los hogares, esto es únicamente el principio, pues existen pronósticos de lluvias de gran dimensión, por lo tanto pido que elevemos nuestras plegarias al hijo de Dios, al Cristo de la Salud, para que nos proteja y nos mantenga alejados de todo peligro”, expresó el párroco.
Este año el Señor de la Salud cumple 478 de haber llegado a Hecelchakán de manos de los franciscanos durante el tiempo de la Colonia, quienes antes de partir decidieron obsequiarlo al pueblo para que manifieste su devoción y alegría por un santo que los proteja de todo mal.
Tras la entonación del “Dios te Salve”, el padre Cristian Rivas Caamal pidió al pueblo lanzarle porras al santo mientras entonaban el himno del Cristo de la Salud que en esta ocasión le fue colocado un adorno con flores multicolores en la Cruz.

Información: Rosendo Balán Caamal