Una vida protegiendo a la comunidad

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Ser policía es experimentar una satisfacción del deber cumplido, señaló José Ismael Vásquez García, quien fue galardonado por sus 30 años de servir a la comunidad como agente de la policía y asegura que cada momento ha valido la pena.

¿Cómo inicia una carrera dentro de los mandos policiacos y cómo ha sido su labor desde entonces?
Inicié en la Procuraduría General de Justicia del Estado, causé alta el 16 de enero de 1986 y desde entonces el trabajo ha sido difícil en momentos, sobre todo por el tema de la convivencia con la familia porque este es un trabajo muy absorbente, es labor de 24 horas y se desatiende un poco a la familia, no podemos estar en reuniones como los cumpleaños.

¿Hubo algún momento en que la familia le reclamara la falta de tiempo a causa de su trabajo?
Sí, muchas veces; me decían que trabajaba mucho, que ellos necesitaban tiempo, pero es el compromiso que nosotros como policías tenemos, como servidores públicos, y en algún momento lo sentí, creo que mis hijos lo sintieron más; al final cuando crecieron pudieron comprenderlo.

¿Qué satisfacciones ha tenido como policía estatal en 30 años de servicio?
He tenido la satisfacción de recuperar gente que ha sido privada de su libertad, esa es una de ellas, porque devolverle la tranquilidad a una familia es algo que no tiene un valor monetario, pero te da una satisfacción moral del deber cumplido.

¿Con el paso de los años, ha reflexionado sobre su decisión de trabajar como policía?
Después de 30 años de servicio todavía tengo las ganas de seguir adelante física, mental y profesionalmente; me siento bien para seguir dando lo mejor de mí y patrullar. Estoy satisfecho de lo que he hecho hasta hoy, afortunadamente me gusta lo que hago, tengo la vocación de servir, este trabajo me ha dado muchas satisfacciones más que económicas, morales.

¿Ha habido pérdidas a lo largo de su carrera?
Sí, hay amigos y compañeros que han perdido la vida en el servicio a la población. Eso es lamentable, pero pese a las cosas malas todo ha valido la pena, cada minuto, cada día, cada buena o mala noticia, todo es por servir a la gente. Sin dudarlo puedo decirte que lo volvería a hacer si me dieran a elegir mi profesión una vez más e incluso empezaría más temprano.

¿Cómo cambiar la imagen que tiene la ciudadanía del policía?
Demostrándoles que estamos aquí para hacer cumplir la ley, pero que no estamos en la gloria como ellos piensan, porque nosotros sacrificamos muchas cosas por ayudarlos y mantenerlos seguros y decirles que estamos al servicio de la sociedad, que estamos al servicio y la protección de la vida, que es el bien más preciado.

Una entrevista de Adriana Quijano / Fotografía: Humberto Cu