Preparación y sueños, la clave de sus éxitos

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Ingeniero en Sistemas de profesión y empresario campechano por convicción, Jean Du Bar del Río encontró la inspiración en su abuelita Leidy Rodríguez Flores (QEPD) para convertirse hoy en uno de los emprendedores más exitosos de Campeche. El niño que creció ayudando en el negocio familiar en el kiosco de antojitos que se encontraba hace 30 años en el Parque de San Martín vendiendo sandwiches y bebidas naturales, hoy está al frente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Campeche (Canaco Servytur), convencido de que con trabajo fuerte y constante, la recompensa está garantizada.

¿Cómo decidiste entrar al mundo empresarial?
En mi familia siempre hemos sido de buen comer y en mi caso yo crecí con mis abuelitos y mi mamá, pero mi abuelita tenía el kiosco que estaba en el parque de San Martín y ahí vendía diferentes antojitos que ella misma preparaba junto con mis tías. No teníamos empleados, nosotros lo hacíamos todo y así fui creciendo, primero viendo y después en mi adolescencia ayudándola a vender y distribuir lo que en la familia se hacía en distintos puntos, ahí me di cuenta de lo que realmente me gustaba hacer y ya en la carrera salí becado junto con otros jóvenes para ir a Italia y eso me lo confirmó, nos dedicábamos a supervisar una serie de comedores universitarios, así que en cuanto regresé me incorporé de lleno al negocio familiar.

¿Cómo fue tu primer negocio?
Pues siempre me he considerado comerciante, siempre estaba buscando la manera de generar mis propios recursos, pero fue con la apertura de mi primer restaurante bar cuando resentí todo el compromiso que implica emprender y esforzarse porque las cosas salgan bien.
Dicen por ahí, y dicen bien, que no es lo mismo estudiar una ingeniería que dedicarse de lleno al taco y al panucho, y tienen toda la razón, pero siempre con el apoyo familiar y trabajando en equipo más que ser el empleado y el patrón, porque así es como se deben hacer las cosas, consensuando las acciones que tomamos para que todos nos sintamos parte del trabajo que desempeñamos, tan es así que ahora con las responsabilidades al frente de la Cámara son precisamente mis empleados de mayor confianza quienes están a cargo de los negocios de la familia.

Hablando precisamente de la Canaco-Servytur Campeche, ¿qué significa para ti estar al frente?
De forma personal es muy gratificante, es un orgullo que los afiliados me hayan elegido como su representante, nosotros hemos estado trabajando desde hace un par de años en la Cámara desde la vicepresidencia de Turismo. Nuestros esfuerzos siempre han estado encaminados a impulsar el comercio campechano porque venimos de ello, nadie nos lo cuenta, sabemos el esfuerzo y dedicación que cada empresario le tiene a su negocio y eso es precisamente lo que queremos, ser el semillero de esas pequeñas empresas familiares para que crezcan y se destaquen como verdaderos valores campechanos.

¿Cuál sería tu consejo para todos los que también buscan su camino en el comercio?
De entrada hay que estudiar, prepararse, trazarse metas y objetivos y trabajar todos los días con base en ello, insistir y persistir hasta conseguir para evitar que sus sueños se queden en papel. Si uno no sueña no se llega a ningún lado, hacer raíz en la familia, en la pareja, en los hijos, hacerlos parte de este desarrollo porque sin duda alguna, ellos son para mí el principal motor para salir adelante todos los días.

Una entrevista de Anabel Martínez Torres