Naturaleza, proyecto de vida

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Apenas ayer recibió el Premio Estatal de la Juventud, por su trabajo a favor del medio ambiente. Es Edwin Luis Oswaldo Hernández Pérez, un joven que promete mucho en el campo de la ciencia en el estado.

¿Qué motivó tu decisión de estudiar biología?
Soy de Champotón, provengo de una familia del campo, por eso desde niño he estado involucrado con la naturaleza. Uno de mis recuerdos más añejos es estar con mi abuelito en el monte, yo lo acompañaba a trabajar. En ese entonces era más fácil ver a los animales.

¿Cómo comienzan las investigaciones más profundas en la materia?
Realicé mis prácticas profesionales en Ecosur, de ahí me dieron un contrato como asistente; estuve en un proyecto que abarcó Campeche y Yucatán. De ahí salió mi tesis de licenciatura que trabajamos en áreas protegidas de Los Petenes. Trataba de la abundancia y el uso de hábitat de los venados y los pecaríes en esas zonas costeras.
Terminé mi tesis de licenciatura y en Ecosur me volvieron a contratar, en esta ocasión por la doctora Griselda Escalona Segura. Estuve colaborando en un proyecto de humedales en Laguna de Términos y en Tabasco, en la Reserva de la Biósfera de Pantanos de Centla.
Estuve colaborando con el doctor Rafael Reyna en Calakmul en un proyecto de conservación del tapir y pecaríes de labios blancos. Estudiábamos el número de población y trabajábamos con la gente; hacíamos talleres con la gente para difundir la importancia de estas especies. La coordinación de este proyecto, liderado por Reyna, nos llevó a una reunión nacional de investigadores especialistas en estas especies. Aquel mismo fin de semana realizaron un festival para generar conciencia en Zoh Laguna donde trabajamos con niños de primaria y secundaria para sembrar el interés por la conservación (2016).
Actualmente tenemos proyectos de monitoreo general en Calakmul, de ahí salen datos de jaguar u otras especies. Somos un grupo interdisciplinario. Los principales proyectos son: pecaríes de labios blancos y tapires.

¿Qué tan difícil es concienciar a gente de la ciudad y a gente del campo?
Las personas del campo tienen ya una noción de los beneficios que les da cada especie pero en la ciudad es más complicado porque no están en contacto directo con la flora y la fauna. Muchas veces, aunque no queramos, la televisión y los medios influyen mucho y nos dejamos permear por las cosas que nos dicen. La concienciación es un trabajo intensivo, un festival no basta para que la gente se dé cuenta de la importancia de conservar a las especies, es hacerlo día tras día, en festivales, reuniones aquí en la ciudad para que la información llegue.
¿Hay campo para los biólogos aquí en Campeche?
Es complicado. Los trabajos del biólogo graduándose de la Universidad casi siempre es dando clases, quizá no es algo relacionado directamente con su campo de estudio. También puede impartir consultorías. Yo me siento afortunado porque saliendo de la universidad enseguida contacté a Rafael Reyna y me ayudó mucho. Empecé a conocer a investigadores ahí en Ecosur y a partir de eso he estado constantemente trabajando en campo.