Música para la vida

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Desde los 13 años de edad, Enrique Javier Canabal Ávila aprendió a través de la música que, con armonía y disciplina, es posible alcanzar las metas que cada uno se proponga en la vida, experiencia que desea compartir con nuestros lectores de Novedades Campeche.

¿Cómo se inició en la música?
A los 13 años cursaba la secundaria e ingresé a la Orquesta Sinfónica Juvenil del Instituto Campechano, donde tuve el privilegio de conocer al maestro Manuel Santos Poot, quien se convirtió en mi mentor los próximos 15 años en que la vida me permitió aprender de él.
Quiero destacar que fue una afortunada coincidencia de la vida, pues recuerdo que lo conocí por primera vez en una presentación de la Orquesta de Jazz de la Universidad Autónoma de Campeche, él tocaba el trombón, yo quedé fascinado de la música por este instrumento.
De hecho tengo una anécdota al respecto, pues cuando llego a la Orquesta Sinfónica del Instituto Campechano pido el trombón y en un principio no me lo querían dar, pues consideraron que mi complexión, brazos no demasiado largos me imposibilitaba ejecutarlo, y me ofrecieron una trompeta o violín, pero yo me enterqué y lo logré.
Pertenecí a la Orquesta Sinfónica del Instituto Campechano alrededor de 10 años, tiempo en el que también me sumo a la primera Charanga, a la Orquesta Tropical y al Mariachi, todos de la benemérita institución.

¿Cómo llega a ser director de la Banda de Música del Gobierno del Estado?
Como muchos músicos, satisfice el requisito familiar de culminar una carrera, pero a la vez continúo con la música, como comenté, bajo la tutela del maestro Santos Poot, de quien aprendí que con disciplina y entrega es posible alcanzar todo lo que uno se proponga.
Y fue así que inicié mi formación, prácticamente todos los días, en los que aprendí sobre armonías, arreglos, composición y mucha técnica; salía de mi trabajo y lo iba a ver donde estuviera, prácticamente lo perseguía, fueron años de dedicación y mucho aprendizaje por lo cual me siento muy agradecido. También tuve la oportunidad de trabajar y aprender con el maestro Santiago Ríos a quien guardo un especial aprecio.
Y sobre cómo llego a ser director de la Banda de Música del Gobierno del Estado, pues precisamente el maestro Manuel Santos Poot era el director de esta agrupación y en una ocasión él me dice que ya no se sentía bien de salud, que a partir de ese momento yo me haría cargo de dirigirla pues poseía lo necesario para hacerlo.
Tomé el reto con mucho respeto y a partir de ese momento me otorgó la confianza de dirigir la Banda de Música del Estado cada vez que él no pudiera hacerlo, y ahora me siento infinitamente honrado de ser director titular.

¿Qué aconseja a las nuevas generaciones?
Que se acerquen a la música, a lo mejor no precisamente para ser músicos o tocar un instrumento sino para escucharla. La música de concierto lleva consigo mucha disciplina tanto si la generas como si la escuchas, y yo soy un convencido de que si esa armonía y esa disciplina la llevamos a nuestra vida diaria, todo será mucho mejor.

Una entrevista de Noemí Heredia Bernés