La niña que soñó con el arte

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Elizabeth Álvarez

  • Egresada de la Escuela de Educación Artística del Instituto Campechano, cuenta con más de dos décadas dedicada al fomento y difusión del arte y la cultura.
    El teatro y la danza son sus dos mayores pasiones

“Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad” (Mahatma Gandhi)

Por: Noemí Heredia

Bailarina contemporánea y actriz de teatro, Elizabeth Montero Álvarez es hoy una de las artistas campechanas que decidió entregarse a la misión de la enseñanza, en el interés de que la cultura y el arte lleguen a todas partes.
Desde su alma mater, el benemérito Instituto Campechano, donde se desempeña como encargada del Departamento de Servicios a las Áreas Culturales y Deportivas, Elizabeth comparte con Novedades Campeche su andar en el camino de las artes.

¿Cómo surge su interés en el arte?
Mi primer acercamiento real fue a través del ballet. De niña vi ballets por la televisión y me entusiasmaba practicarlo alguna vez, y ese sueño no cumplido persiste hasta el día de hoy. En aquella época vivía en Pedro Baranda, un ejido de Candelaria, y era absolutamente imposible practicarlo, aunque en uno de tantos libros que mi papá había comprado venían unas lecciones de ballet, información que se convirtió en un tesoro para mí.
Después de conocer el ballet, como espectadora conocí la danza contemporánea que en un principio detesté, pero al reconocer sus enormes posibilidades terminé enamorándome de ella. Y poco después, descubrí otra de mis pasiones: el teatro, disciplina tuve oportunidad de practicar en la Secretaría de Cultura, ya que forme parte de su compañía teatral.

¿Cómo ha sido el camino?
Fui una joven introvertida hasta la adolescencia, y consciente de que la economía familiar no era abundante nunca fui exigente con mis padres para estudiar danza, así que empecé tarde en mi acercamiento real con el arte y la cultura. Fue al ingresar en la Escuela de Educación Artística del Instituto Campechano que mi vida dio un giro radical. Ahí experimente diferentes formas del arte y tuve la oportunidad de pertenecer al ballet del H. Ayuntamiento. Al poco tiempo de egresar también se presentó la oportunidad de ingresar como promotora cultural a la Dirección de Difusión de la Cultura y el Deporte del Instituto Campechano y es donde me ha tocado evolucionar en los ya más de 20 años de servicio. A ello, se suma la oportunidad de ser docente de Educación Artística, también en mi noble alma mater.
Muchos han sido los proyectos que se me han encomendado y otros más que he echado a andar como propuestas propias, y de lo que siento más orgullosa es poner todo mi esfuerzo en sacarlos adelante para que vean la luz de la mejor manera posible, porque aunque soy reconozco mis defectos, anhelo la perfección en cada cosa que realizo.

¿Qué propone para el impulso de la cultura?
Utilizar todas las herramientas a nuestro alcance para llevarla a las diferentes capas sociales, pues la cultura y el arte son bienes que hacen al hombre más humano, más sensible, y son un aliado eficaz y fundamental para el desarrollo.