La música le da alas para volar

21

Por: Noemí Heredia Bernés

Este 22 de noviembre los músicos y compositores están de fiesta para celebrar a Santa Cecilia, Patrona de la Música, y para rendirles homenaje a todos aquellos que inspirados en la vida y en el amor mantienen vivo el espíritu melódico entre nosotros.
Para ello, Novedades Campeche comparte la historia de don Carlos Segura May, uno de los personajes del arte y la cultura de Campeche, un hombre de pueblo a quien la poliomielitis le impidió caminar, pero que la música le dio alas para echar a volar el espíritu, y convertirse en pintor, poeta, cantante y compositor musical.

¿Cómo se inició en la música?
Cuando era muy pequeño tenía una tía abuela que iba constantemente a la casa y me contaba cuentos, anécdotas y muchas otras cosas que me atrajeron al arte y la cultura.
También, cuando estudié en la Escuela Primaria “Miguel Hidalgo”, aquí del barrio de San Francisco, recuerdo que tuvimos un maestro, Mauricio Keb, quien nos enseñó a amar y valorar nuestra herencia maya con sus conocimientos y anécdotas sobre esta importante cultura prehispánica en México y todo el mundo.
Siempre desde la niñez me fascinó la historia. Recuerdo cuando veía los vestigios del antiguo puente colgante de San Francisco, o cuando jugaba con mis amigos en las ruinas del reducto del barrio 7 de Agosto y en el Fuerte de San José “El Alto”. Creo que todo eso me inspiró mucho para empezar a componer y acercarme a la música.
Digo esto porque desde niño me dio la polio y al usar muletas no podía correr como lo demás, por lo cual pasaba tiempo en el salón de clases entretenido con la escritura de poemas y canciones, cuando no hacía tareas.

¿Cuál fue su primera composición musical?
En principio compuse canciones a mis compañeras o lo que ocurría a mi alrededor, pero podría decir que mi primera composición fue cuando cursaba el cuarto grado de primaria.
Me escondía en el salón de música para tocar el piano y en una ocasión sin querer escuché una plática de la directora con la maestra, quien le pedía un nuevo repertorio, al menos una nueva canción.
La directora le alegaba que la docente sólo tocaba las mismas canciones desde hace varios años, por lo que le pedía que aunque sea tenga una canción nueva sobre Campeche, de lo contrario sería despedida.
Yo escuché escondido detrás del piano y pensaba “pobre maestra”, incluso la escuché llorando, por lo que salí de mi escondite y le dije que yo podía ayudarla, que el lunes le llevaría una nueva canción.
Ella me preguntó de dónde la obtendría, si era de mi padre o de alguien más, pero le aseguré que yo la compondría y la tendría el lunes, lo que en ese momento no creyó posible.
Entre el sábado y domingo hice la canción, le pedí ayuda a un amigo para que me ayudara con el ritmo, que en aquél entonces aprendí que era vals.
Es así como surge “Campeche”, que dice al verso: “Es Campeche mi tierra preciosa, que yo nunca habré de olvidar porque tiene perfume de rosas, porque abriga aromas del mar. Los veleros se ven por las tardes…”
Así empecé a componer mis canciones, llevando el ritmo golpeando una mesa, más adelante aprendí a tocar la guitarra, a la fecha tengo más de 800 canciones de mi autoría.

¿Qué lugar ha ocupado la poesía en su vida?
Uno muy importante, pues la poesía es la pauta para la composición musical y yo siento que la heredé de mi padre, don Candelario Segura García.
Lo recuerdo desde que era un chamaquito, dando vueltas acomodándose los lentes y escribiendo versos, leyéndolos en voz alta. Calculo que él escribió más de 2 mil poemas.
Siempre escuché hablar a mi papá en verso y se me quedó a tal grado que empecé a hablar igual, cuando algo del estudio me constaba trabajo me lo aprendía en verso y así daba la lección:
“Según nos ha explicado la maestra en el salón, se divide la oración en sujeto y predicado. El predicado al momento en dos partes se divide, el verbo en este reside y también el complemento. El complemento en su aspecto cambia en lo gramatical, hay directo e indirecto y también circunstancial, y dicen en la lección para tener una base que si hay verbo es oración”.
Así fue como escribía también poemas y cuentos, que tuve oportunidad que se leyeran en los programas de variedades de la radio y más adelante de publicar en periódicos locales, entre ellos Novedades de Campeche, donde incluso laboré como fotógrafo.

¿Hasta dónde le ha llevado la música?
La música me ha dado mucho, el amor, mi familia y cientos de experiencias, unas felices otras no tanto, pero todas las tengo presentes porque si bien unas fueron grandes satisfacciones, otras grandes lecciones y que me han hecho la persona que soy.
De manera profesional, mi primera canción que me graban en disco fue “La Mosca Muerta”, por el grupo “Los Pleneros del Quinto Olivo”, de San Juan, Puerto Rico; la segunda fue “Yo que tanto amé”, grabada por “Los Señoriales” y la tercera, el tema por María Antonieta de las Nieves “La Chilindrina”, que se colocó con gran éxito en todo Latinoamérica.
Otros grupos que han grabado mis temas han sido “Los Vázquez”, “Los Aragón”, “Los 7 Modernistas”, entre otros, pero sin duda de lo que me siento más orgulloso son de las más de 50 canciones que he dedicado a mi tierra, algunas compiladas en el disco “Canciones a Campeche”, grabado por el Gobierno del Estado siendo director del entonces Instituto de Cultura, Alfonso Esquivel Campos.