La danza es el lenguaje del alma

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Por: Loren García Méndez

Karla Patricia Hernández es maestra de Danza egresada de la academia Sandra Gaitán, donde actualmente da clases de ballet clásico y hip-hop a niñas y jóvenes de entre 6 y 8 años de edad.

¿Cómo empezaste en el mundo de la danza?
A partir de los 6 años de edad inicié con las disciplinas de Jazz, y posteriormente me becaron para poder aprender otras como ballet clásico y danzas polinesias.

¿Qué es lo que te gusta de la danza?
La docencia. No es lo mismo ser bailarina a ser docente, el motivar a las niñas día y día y transmitirles conocimientos, así como tus experiencias en el mundo de la danza.

¿Qué aporta la danza a las niñas?
Aporta disciplina, compañerismo, una cultura de esfuerzo, la pasión por lo que amas y trabajar duro para poder obtener un resultado final.

¿Crees que hay suficientes espacios y oportunidades en Campeche para exponer este arte?
Sí las hay, pero siento que están limitadas. No explotan todo el material humano y no hay los suficientes recursos para que las personas con talento desarrollen sus habilidades y su pasión por la danza, no sólo a nivel local, sino también a nivel internacional.
Aquí en Campeche hay muchos cursos importantes con maestros de talla internacional, pero no hay la difusión suficiente para atraer al gran número de niñas que desean mejorar sus técnicas.
También hay muchos cursos que se imparten en otras ciudades y otros países, pero no hay apoyo ni los recursos suficientes para acudir a ellos.

¿Es costoso tomar clases de danza?
Aquí en el Estado sí. No hay muchos lugares donde te puedan ofrecer clases gratuitas, cursos o talleres en los que pudieras obtener los conocimientos básicos para luego buscar un nivel más avanzado.

¿Crees que se ve como un negocio?
Sí. Muchos lo ven así, pero la gente que en realidad ama la danza son muy pocas, que como los entrenadores deportivos, lo hacen por amor al arte.

¿La danza es solo para niñas?
Por supuesto que no. Es para todos, y no solo es para los niños. Hay muchas madres de familia que toman clases. También han estigmatizado a los varones que toman clases de baile y esto los desmotiva para continuar y desarrollarse en la danza.
Sin embargo, debo aceptar que ya no hay tanto tabú al respecto, hay más apertura y cada vez son más los niños que se animan a acudir a las academias de baile o a participar como invitados en varias puestas en escenas.
Lo que es muy importante es que las clases de los niños, en la mayoría de las academias de baile, son gratuitas, precisamente con la finalidad de atraerlos.
Sería importante desarrollar proyectos para que en las colonias populares y de bajos recursos se impartan este tipo de clases o talleres, y no solamente para niñas, sino también para jóvenes, para sacarlos de las adicciones, porque no hay mejor manera de expresar el alma, que bailando.