La cerrajería fue la llave de su futuro

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Quedar desempleado en plena edad laborar lo empujó a buscar nuevas oportunidades para salir adelante; 23 años después, Felipe Ucán Can es cerrajero de oficio y es dueño de su propio negocio “Cerrajería San Francisco”. Oriundo de Champotón, es uno de los primeros cerrajeros a nivel nacional con certificación de vanguardia y seguridad.

¿Cómo empezó su historia?
Tenía 24 años cuando perdí mi empleo, me preocupé porque ayudaba a mis padres en casa y no tener trabajo era un lujo que no nos podíamos dar, así una persona que conocía mi situación me invitó a probar con la cerrajería, pero tenía que viajar a Campeche. Con sacrificios pagaba mis pasajes para aprender, primero empecé como ayudante y poco a poco comenzaron a darme más responsabilidades.

¿La cerrajería es su trabajo o su pasión?
A pesar de que lo hice por necesidad en un principio, el mundo de la cerrajería va más allá de aprender a abrir un candado. La gente confía en ti sus valores más preciados, como una casa, un coche, una habitación, ¡una caja fuerte! y nosotros también corremos un riesgo, porque solo la experiencia te puede dar una pauta para detectar quiénes son los que te emplean. La experiencia te ayuda ver si realmente estas ayudando a alguien o te quieren hacer partícipe de algo indebido.
Definitivamente este oficio te da un panorama completamente diferente de la vida y trabajo a diario para ser mejor en lo que hago. Cada día es un reto.

¿Cuál ha sido su mayor satisfacción?
He tenido varias pero ayudar a las demás personas en un momento de crisis ha sido lo más satisfactorio, en una ocasión un niño se había quedado encerrado en el cuarto de una casa y la mamá estaba desesperada y el pequeño lloraba, estaba muy espantado de no poder salir.
En otra ocasión sucedió lo mismo pero el menor estaba dentro de un carro a pleno sol del día, así que tienes trasladarte y tratar de hacer el servicio lo más rápido posible. Afortunadamente en ambos casos todo se solucionó satisfactoriamente para los papás y los niños; todo quedó en solo un susto. Me agradecieron mucho, pero aunque no lo hiciera, hacer algo por los demás siempre es reconfortante.

¿Cuál sería su mensaje para todos los que quieren aprender un nuevo oficio?
Que lo hagan con humildad, que se capaciten y que nunca olviden que todos los días se aprende algo nuevo. Cuando creemos que ya lo sabemos todo siempre sale una nueva actualización y en el caso de la cerrajería todo está avanzando muy rápido y la única forma es orientarse y estudiar continuamente.

¿Cuál ha sido su motor?
Mis padres, ellos dependen de mi y siempre han confiado y apoyado mis decisiones, si no fuera así no tendría mi propia cerrajería. De este negocio salen los gastos de mi hogar y de mi familia, además de que también apoyo a mis sobrinos en sus gustitos y en la escuela, enseñándoles que siempre con trabajo duro se puede salir adelante y ganarse la vida honradamente.