Historia, esencia de la memoria

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Santanero de origen, Armando José Rosado Cel recibió el llamado a la vocación sacerdotal, una labor que realiza con gran entrega desde hace prácticamente 8 años, y que también le ha permitido hacer crecer los frutos de su talento por conocer y conservar la historia.

¿Cuándo surge su interés por la historia?
Yo creo que todos tenemos pasiones que podemos cultivar aunado a la vocación. Hasta donde recuerdo, siendo adolescente, cuando cursaba la secundaria, me empezó a interesar la historia, en específico la de Campeche. Sin embargo, también recuerdo que cuando pequeño, mi abuelo don Armando Rosado me contaba historias, anécdotas y tradiciones de cómo era la vida en Campeche cuando ellos llegaron hace 60 años.
Y es así como a lo largo del tiempo he ido cultivando este gusto por la historia como un interés personal, eso me ha llevado a amar mi tierra, conocer mi pasado, la historia, y querer difundirla, pues yo tengo claro el principio de que de nada sirve aprender si no lo compartes, pues alguna vez llegará el fin de la vida en esta tierra y de qué habrá servido todo lo investigado, los descubrimientos, los he aprendido.

¿Cómo llega la oportunidad de dirigir el Archivo Histórico de la Diócesis de Campeche?
Es una encomienda en la que se me ha dado la oportunidad de hacer más, pues no solamente ha sido fomentar la investigación a través de los documentos antiguos que posee el Archivo, sino también difundimos su contenido, generamos conocimiento a través de conferencias, presentaciones del libro, exposiciones, etcétera.
A través del Archivo Histórico de la Diócesis de Campeche he tenido la oportunidad de canalizar esta pasión por la historia en un servicio hacia la comunidad.
Debo decir que como director del Archivo a mí me tocó darle un impulso en estos últimos años, pues éste existe como una institución interna, como un depósito interno de documentos privados que se encontraban bajo resguardo de la Oficina Parroquial de la Catedral de Campeche desde hace mucho tiempo.

¿Cómo se logra conformar tal y como lo conocemos hoy?
Sé que en los años 70 hubo una persona interesada en conocer y clasificar los documentos, pero igual todo permaneció para la consulta interna hasta que por 1996 o 1997, una investigadora campechana llamada Ney Canto Vega se interesó por los documentos históricos para ordenarlo de acuerdo a las normas de la archivística e incluso restaurar algunos ya muy deteriorados, pues el Archivo Histórico de la Diócesis de Campeche resguarda documentos que datan desde 1638.
Toda esta labor logró que a finales de los noventa, los documentos ya estuvieran totalmente clasificados e incluso se conformara un catálogo que funcionara como guía de consulta y que el Archivo ya se pudiera abrir al público para su consulta.
Posteriormente el lugar queda a cargo, designado por el Obispo don Luis Osorio Díaz, quien continúa con la labor de archivística con una gran dedicación a la cual me sumo en el 2014, y ya como director del Archivo Histórico de la Diócesis de Campeche se reinaugura en el 2015 con el nombre del Primer Obispo y arqueólogo, “Monseñor Francisco Plancarte y Navarrete”.

¿Qué aconseja a las nuevas generaciones?
A los jóvenes, a toda la gente, los invito a conocer la historia como propia, pues cuando no nos sentimos parte de ese caminar de la humanidad, de la historia personal y familiar, simplemente no podemos crecer. Conocer la historia es un deber de gratitud para todos aquellos que en el pasado dejaron lo que tenemos hoy.

Una entrevista de Noemí Heredia Bernés