Familia, herencia y vocación

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Franco, sencillo, pero sobre todo alegre y amable, don José Valerio Jiménez Montoya pertenece a un linaje de artesanos campechanos dedicados a una labor excepcional, aquella que contribuyó a salvar de la extinción a la tortuga carey de nuestro territorio: la artesanía de hueso y cuerno de toro.

¿Cómo aprendió, don José?
La elaboración de la artesanía con hueso y cuerno de toro es una aprendizaje heredado de padres a hijos en mi familia. En mi caso, fue mi madre, Guadalupe Montoya Torres, quien me enseñó este oficio, este arte… somos siete hermanos, seis varones y una mujer y todos crecimos viendo y aprendiendo cómo se trabaja el hueso y el cuerno de toro para hacer todo tipo de cosas, desde aretes, collares, pulseras hasta peinetas, alhajeros, corta cartas, adornos de mesa y un sin fin más.

¿Continúan esta herencia en las nuevas generaciones?
Sí claro, mi hija y mi sobrina lo están aprendiendo, pues además de ser un legado familiar, es una manera de darles la mejor herencia que los padres dan a los hijos, el asegurarse que sepan un oficio con el cual ganarse el sustento de todos los días.
Además de que el oficio del artesano, además de ser honrado es muy bonito, te llena de gran satisfacción porque al crear estamos en contacto con el arte.

¿Qué le causa más satisfacción?
Ser artesano es un gran orgullo personal y por Campeche. Como familia hemos puesto en alto en nombre del Estado ganando los primeros lugares en diferentes concursos de artesanías a nivel nacional, que se han llevado a cabo en la Ciudad de México y en Guanajuato, también en el Concurso Estatal de Artesanías.
En especial recuerdo cuando gané el primer lugar la primera vez que participé en un certamen nacional de artesanías, tenía 17 años y mi pieza, una peineta española, fue la ganadora entre más de cuatro mil.

¿Destaca la artesanía en el mercado nacional e internacional?
Definitivamente sí. La gente de otros estados del país le gusta mucho la artesanía de Campeche pues les resulta novedosa por sus formas y usos, pero sobre todo por la variedad de materiales que se utilizan.
Como en mi caso, en poco o en casi ninguna otra parte de la República se utiliza el cuerno de toro, o la palma para confeccionar con tal destreza y acabado un sombrero de jipi, los bordados, la madera.
Debo decir que también la misma gente de aquí, cuando ven lo que hacemos los artesanos se asombran y nos compran. Creo que por ello es importante que nosotros mismos tengamos la iniciativa de acercarnos a las exposiciones y mercados de artesanías locales, porque hay mucho que podemos admirar y adquirir para nuestro gusto personal, para nuestra casa.

¿Hay oportunidades para los artesanos?
En comparación a otros estados del país, en Campeche se brindan varias oportunidades y espacios para los artesanos, esperamos que así siga y continúen los programas de apoyo, de capacitación, de comercialización, así como de estímulo como el Premio Artesanal de Artesanías, Cultura Maya Campeche, por lo que invito a mis compañeros a participar para que seamos más y sea mayor la muestra de la riqueza artesanal de Campeche.

Por Noemí Heredia Bernés