Evangelina: ser y servir a los demás

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Por Noemí Heredia Bernés

Líder nata, desde la cuna, como la primogénita de 11 hermanos, Evangelina Zapata Dittrich observó y aprendió a través de sus padres la vocación de trabajar por y en comunidad, actitud que le llevó a participar desde la adolescencia en actividades partidistas y comunitarias, iniciar una carrera laboral desde los 19 años, estudiar y culminar la licenciatura en Derecho y una Maestría en Educación y Desarrollo Humano, pero sobre todo ser una constante activista desde la sociedad civil.

¿Qué la impulsa al activismo social?
Pues yo creo que ese liderazgo que surge en mí desde la infancia, pues soy la primogénita de 11 hermanos, lo que siempre me llevó a desempeñar ciertas responsabilidades y tareas en mi familia, pero sobre todo el crecer con el ejemplo de mis padres Rito Zapata Pérez (q.e.p.d) y mi madre Hilda María Dittrich, viuda de Zapata.
Somos originarios de un pueblito llamado Don Samuel, del municipio de Escárcega, donde mis padres que nunca incursionaron en la política siempre fueron factores de unidad en la comunidad, buscando cómo ayudar a resolver los problemas de la gente. Con su ejemplo crecí, porque así lo hicieron toda su vida, incluso cuando ya nos mudamos a la cabecera municipal para que mis hermanos y yo tuviéramos estudios.
En mi adolescencia, cursando la secundaria, tengo mi primer contacto con la política, pero siempre desde la labor entre la gente, acompañando y organizando, de alguna y otra manera toda la vida se presentó esa oportunidad de gestionar y ayudar a los demás, incluso cuando ya empiezo a trabajar a la edad de 19 años en la Secretaría de Educación, de donde me jubilé al cabo de más de 30 años de servicio.

¿Y porqué estudiar Derecho?
Creo que por ese mismo afán de ayudar a la gente. Descubrir que conocer nuestros derechos y obligaciones es una herramienta valiosa para lograr lo que uno se proponga. Amo mi carrera y me ha llevado a prepararme de manera constante en diversos ámbitos, pero siempre hacia el tema de los derechos humanos, y muy en particular el empoderamiento de la mujer ante los desafíos que actualmente afronta.
Como comenté, desde la adolescencia he estado muy de cerca de la actividad partidista y me da gran satisfacción que los órganos electorales, los institutos políticos abran cada vez más espacio a las mujeres, pero de una forma real y concreta.
En mi caso, desde el Partido Revolucionario Institucional, puedo comentar que la apertura de la Primera Escuela Nacional de Mujeres Priístas, donde se nos dará capacitación e instrucción en sí será un aprendizaje integral para que en lo futuro podamos desempeñarnos con un liderazgo firme y decidido en cualquier trinchera.
Considero que este es un hecho importante de señalar, pues nunca se nos había ofertado un espacio tan importante en el que se abordan temas importantes como es la historia de las mujeres en el desarrollo del país en los diferentes espacios, así como de la importancia de nuestra participación en toda y cada de las acciones de la vida política y social como lo fueron Leona Vicario, Josefa Ortiz de Domínguez, Sor Juana Inés de la Cruz, la propia Malinche en la época de la conquista, entre otras de no menor importancia, pues cada una en su momento dieron todas su energía, capacidad e influencia social y económica para lograr la estabilidad social y libertad que hoy gozamos.

¿Qué tan importante es la acción civil?
Mucho, la sociedad civil debe permanecer en constante movimiento. El desarrollo de un país, de nuestro Estado requiere una sociedad participativa, y creo que sí la hay en Campeche. Nuestra sociedad está más involucrada de lo que muchos piensan, sin embargo, yo sólo haría un llamado a hacerlo siempre de manera ordenada e informada, siempre privilegiando los valores de la justicia y la verdad, el bienestar de todos.