El “alux” de Tohcok

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José Rafael Acosta
*26 años atendiendo al turismo
*Vigila la zona arqueológica de Tohcok
*Conoce ampliamente la mitología maya

Al describirse como una persona que ama la historia y que trabaja para cuidar y preservar cada vestigio de ella, don José Rafael Acosta, relata que ha dedicado 26 años de su vida, al servicio de los turistas en la zona Arqueológica de Tohcok, con el único fin de mostrarles a los visitantes el origen y las riquezas del pueblo maya.

¿Cuál es la labor que usted realiza?
Desde hace más de veinte años he cuidado la zona arqueológica de Tohcok, misma que se ubica a un costado de la carretera estatal que va de la ciudad de Campeche al municipio de Hopelchén, mi labor no solo es mantenerla vigilada sino ayudar a los visitantes a entender un poco de la historia maya que aquí se conserva.

¿Cómo hace usted para poder comunicarse con ellos?
Pues verá usted, a mí me gusta mucho lo que hago, yo no creo que esto sea un trabajo, pero dicen que así parece cuando lo disfrutas, yo soy una gente del campo, campechano de nacimiento, mis papás son mayeros y yo hablo igual, pero aquí recibimos visitantes de diversos puntos desde nacionales hasta extranjeros y yo he aprendido a hablar inglés, quizá lo básico, pero lo hago para tratar de comunicarme con ellos y a algunos les gusta que yo les hable en maya. Lo importante aquí es que se van con un buen sabor de boca, por nuestra cultura, las tradiciones y las creencias mayas.

¿Cuál es el mensaje que guarda en sus vestigios esta zona arqueológica?
Los mayas eran personas que amaban y veneraban la naturaleza, las cosas verdes y nosotros somos hombres materialistas que no sabemos lo que tenemos en nuestras manos, en la tierra que nos da alimentos, y lo que está pasando ahorita es que estamos acabando con la naturaleza. Si hubiéramos conservado nuestras raíces y hubiéramos centrado nuestra cultura en esos tiempos que vivían los mayas viviríamos en un paraíso, porque los mayas veneraban la naturaleza y nosotros estamos acabando todo, tumbamos el monte, quitamos los árboles y la factura la vamos a pagar después.

¿Las edificaciones que se concentran en esta zona arqueológica de que hablan?
Hablan sobre la existencia del Popol Vuh, que es una declaración universal sobre la naturaleza del mundo y el papel del hombre en él. En cada una de sus líneas los mayas hablan y dan una interpretación de diversos aspectos en una de ellas se da a conocer como los dioses hacen surgir del mar primordial los valles y las montañas, y crean las plantas y los animales. En el tercer intento hacen hombres de madera, pero éstos son incapaces de venerarlos, por lo que deciden castigar su soberbia con un huracán y provocan que sus animales, sus herramientas y las piedras de sus casas se vuelvan contra ellos; los monos son los descendientes de aquellos hombres de madera. En el cuarto intento logran su propósito y crean al hombre, al que forman con maíz. Estos hombres, que saben cumplir sus obligaciones con sus creadores, son capaces de ver todo, en el tiempo y en el espacio, por lo que los dioses deciden nublar su visión. Ésta es la humanidad que ahora puebla la tierra.

¿Considera que las zonas arqueológicas de la ruta de los chenes están bien protegidas?
Creo que hace falta mucho por hacer, pero además del INAH la población debe aprender a darle valor a esta parte de nuestra historia, porque hay quienes encuentran objetos, esquelas en estos lugares y no los reportan y los dejan en el olvido y no saben cuánta parte de la historia se pierde por esa omisión y su descuido.