Ángeles en bata siguen la lucha contra el cáncer

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Por: Anabel Martínez Torres

Hanin Sebastián Huerta es médico radiólogo de la Unidad de Especialidades Médicas de Detección y Diagnóstico de Cáncer de Mama (Uneme-Dedicam). Desde la universidad tuvo clara su intención de ayudar en el diagnóstico y lucha de este padecimiento que cada año cobra la vida de mujeres valiosas en el mundo. Por ello, su mayor consejo es procurar la salud a través de la prevención, no solo en el “Mes Rosa” (octubre) sino todo el año para juntos ganar la batalla.

¿Cómo surgió su interés por la radiología?
Cuando estás estudiando medicina pasas por varias áreas y la radiología es un área indispensable en los hospitales y fundamental para todos los médicos, dígase internistas, cirujanos, todos recurren a nuestro apoyo porque brindamos, a través de la interpretación radiológica, información fundamental para su proceder diagnóstico, de tratamiento, influimos mucho en sus decisiones en general y por eso me llamó tanto la atención porque constantemente estamos rotando entre áreas, así que para nada es monótona nuestra labor.

¿Qué es lo que más le gusta de su profesión?
La capacidad de aprendizaje que uno puede desarrollar, hay que saber las generalidades de todas las áreas desde neurología, obstetricia, mama y más. Lo cierto es que nosotros vemos un poquito de todo pero eso sí, siempre siendo respetuosos de los límites de nuestras competencias y dejarle a los médicos el diagnóstico y tratamiento de sus pacientes, nosotros somos solo el apoyo.

¿Cómo ha sido la experiencia en la Uneme y la parte que le corresponde en cuanto al diagnóstico de cáncer de mama?
Ha sido de gran aprendizaje, desde lo profesional hasta lo personal. Profesionalmente, a muy pocos radiólogos les gusta el área, quizá por la sensibilidad del tema, yo lo he visto como un área de oportunidad, de aprendizaje, porque cada vez te envuelves más en el tema de la mastografía y eso también le da certeza y confianza a quienes acuden en busca de un diagnóstico con nosotros.

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?
Detectar el cáncer de mama en una etapa temprana es lo que más me reconforta, porque sabemos que con nuestro diagnóstico positivo o no cambiaremos la vida de la mujer, por eso desde que entran a nuestro consultorio tratamos de envolvernos de su ambiente para hacerlas sentir más relajadas, que sepan que pueden confiar en el equipo, y que sin importar el resultado no estarán solas, estaremos ahí para lo que necesiten.

¿Qué significa para usted como radiólogo una prueba positiva para cáncer de mama?
Son sentimientos encontrados, por una parte, el solo hecho de encontrarlo es motivante médicamente porque nos da la oportunidad de salvar una vida, poner todo nuestro esfuerzo en ello para abatir cuanto antes este padecimiento; sin embargo, como persona, amigo, hermano, hijo, el dar una noticia tan drástica como ésta ya sea a la mujer o sus familiares, no es algo que nos agrade, creo que para nadie es agradable recibir esta noticia y lo entendemos.

¿Cuál es su recomendación a las mujeres que nos leen?
Que cuiden su salud no solo en el mes de la lucha contra el cáncer sino todo el año, madres: inculquen a sus hijas la autoexploración desde jóvenes para que no vean esto como un tabú, a los hombres también, solo procurándonos entre todos podremos ganar la batalla. Recordar que a partir de los 18 años todas las mujeres deben realizarse una autoexploración mensual y como padres y madres deben inculcar esos valores a los pequeños, porque también los hombres son propensos, aunque un porcentaje mínimo, todos sin distinción debemos conocer y comprender esta técnica de autoexploración.