Lamenta la Iglesia actos de profanación

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Por: Noemí Heredia Bernés

Al menos seis casos de profanación de especies consagradas son evidencia de la descomposición social e incluso de prácticas satánicas en Campeche, las cuales suelen incrementarse durante la celebración del Día de Brujas o “Halloween” este 31 de octubre.
El vocero de la Diócesis de Campeche, presbítero Gerardo Casillas González, expresó que lamentablemente en los últimos años han ido en aumento los hechos de profanación en iglesias de la entidad, como síntoma de la maldad y la descomposición social, los valores de las personas y que se reflejan en una intención directa y de grave ofensa hacia algo o alguien, en este caso Dios o la fe de quienes son hombres y mujeres creyentes.
“Una profanación que involucran las especies consagradas, las hostias y el vino, constituyen una ofensa grave hacia Dios y reflejan el deseo de quien o quienes les complace romper con los límites de lo sagrado. Podemos incluso hablar de un acto de perversidad que viene desde el corazón de la persona y que tiene como fin saquear lo que para otros es sagrado”.
El sacerdote explicó que este tipo de actos son humanos y equivocados, pues en todo caso es un acto que refleja la propia agresión que vive en su interior la persona que lo comente.
Precisó que en lo que va del 2017 al menos seis hechos de profanación se han registrado en diversos templos de la Diócesis de Campeche, principalmente de los municipios de El Carmen, Escárcega, Champotón y Campeche.
Agregó que estos hechos se consideran profanaciones toda vez que no ha sido la intención robar los ornamentos que contienen las especies consagradas, que finalmente no son de oro ni tienen un gran valor.
“No ha sido robar por robar o que si el copón es de oro, sino más bien ir por la hostia, por lo sagrado, algo que si bien monetariamente no tiene mucho valor, pero sí muchísimo espiritualmente, es un gran tesoro para los que tenemos fe”.
Estos actos están en gran medida relacionados a prácticas satánicas o de brujería, las que finalmente nada bueno dejan a quienes las practican, pues aunque los que las cometen creen obtener o ganar algo al final sólo habrá destrucción y pesar en su alma.
Por ello, Casillas González exhorta a los feligreses orar en estos días por aquellas personas que se encuentran presas de la maldad y que no han aceptado a Dios en sus vidas, así como participar de manera más activa en la seguridad de sus capillas y parroquias para evitar que este tipo de actos lamentables.