Ovacionan las Conversaciones entre Queta Lavat y Ochoa

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Ochoa representa a un hijo cincuentón de una mujer octogenaria

Libertad Ampudia/México

¿Quién no tiene madre?, preguntan Queta Lavat y Jesús Ochoa en su nueva puesta en escena, Conversaciones con mamá, que estrenó anoche en el Teatro 11 de Julio, en una velada que inundó de risas el recinto.
“Estamos realmente muy contentos, emocionados”, dice en entrevista la actriz a unos minutos de comenzar la función; ambos se encuentran arriba del escenario, prueban sus micrófonos y bromean entre ellos. “Aquí nos sentimos como en casa”, afirma él.
“No hay nada más bonito que llorar de risa y eso lo provoca esta obra. Estamos repartiendo espejitos, porque a todos nos toca, nos estamos reflejando de alguna manera, soy hijo, todos somos hijos, todos tenemos madre”, añade el actor.
Parados entre la cocina y la mesa que conforman el escenario, reflejan la química que más adelante mostrarán a su público.
“A mí me encanta él como actor, lo disfruto mucho, me enternece, me hace reír, me hace llorar”, expresa Lavat.
Ochoa responde: “Para mí es un lujo tenerla como mamá, me dice: ‘Te encargué cilantro’ (risas). Para mí hay actores simbólicos en la práctica y el oficio, con una naturalidad como la tiene Queta, esos arranques naturales en frases, que luego ves y dices: ‘Qué envidia’”.
Los espectadores llegan puntuales, toman sus butacas y las luces bajan; tras la tercera llamada, vistiendo traje azul, Ochoa entra al escenario y recibe un caluroso aplauso; las palmas vuelven a resonar cuando Lavat aparece con una blusa rosa.
Él es un hijo, ya cincuentón, que por motivos laborales debe vender el departamento donde vive su madre; ella, una mujer octogenaria, que durante una divertida plática le revela poco a poco diversos secretos. El sentimiento: el amor incondicional entre ambos.
La puesta en escena Conversaciones con mamá, que se presentará del 13 de enero al 18 de marzo, cuenta con la producción de Rubén Lara, quien aprovechó la noche para asegurar que “es un proyecto que nos quedó a la medida a todos”.
Y añadió: “Te ríes y te emocionas y creo que, cuando sales del teatro, vas a hablar con tu mamá, la tengas contigo o no, te recuerda los pendientes que tienes con tu mamá”.

Milenio Diario