Ludwika Paleta ve al teatro mucho más allá del negocio

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El grupo de trabajo encabezada por la actriz Ludwika Paleta

Eduardo Gutiérrez Segura/México

Ludwika Paleta acepta que el teatro en México “no es un negocio” para los actores, sin embargo, se compromete con la industria al producir la puesta en escena También los hijos lloran, que se estrena el 2 de febrero en el Teatro Milán, ya que considera que el público merece una oferta cultural; sin embargo, le pide también que responda al llamado y acuda a ver las obras.
“Es muy importante reconocer que el teatro es una industria, curiosamente a pesar de ello y de que viven muchas familias de ella, para nosotros tampoco es el mejor negocio que pueda existir.
“Los actores lo hacemos porque nos apasiona, nos llena el alma y sí, vivimos, pero a veces hay gente que no se da cuenta de esto y te regatea un boleto. Es importante aceptar que es un trabajo”, aseguró la actriz, quien ya ha logrado varios éxitos en las tablas.
“El teatro es un espacio donde te puedes dar el permiso de sentir, conectarte y vivir cosas que probablemente tenías escondidas, unas conmoverán, otras harán reír a carcajadas, pero es una gran experiencia y vale la pena difundirlo, fomentarlo y apoyarlo como a cualquier industria, si es que queremos ayudar a este país”, asegura Paleta.
Ludwika invita así a los mexicanos a formar parte de También los hijos lloran, inspirada en la novela Arkhé, de la autoría de Andrés Zuno, quien también forma parte del elenco del montaje.
En la trama el protagonista revive las causas de la muerte de su padre; a través de anécdotas, las telenovelas y las canciones de su infancia, reconstruye su pasado.
Zuno se suma al llamado de Paleta no solo al público, sino también a las autoridades para seguir generando estímulos para el montaje de obras.
“No es fácil levantar un proyecto teatral, es muy afortunado que existan iniciativas como el Efiteatro o el Efiartes, hoy estamos peleando, por que se separe para que se enfoque únicamente al apoyo a espectáculos del ramo teatral.
“Este año se mezclaron distintas disciplinas, es importante que existan estos apoyos de parte del gobierno, porque en otros países es una de las prioridades en sus presupuestos, porque es importante para el desarrollo de la sociedad y la educación que existan estos espacios, es urgente que sea prioridad en la política apoyar las artes”, agrega Andrés.
En su experiencia como actriz, Montserrat Marañón (María de todos los Ángeles) asegura que el pacto con las tablas es mantener el espíritu para que nada doblegue su interés de representar una historia en el escenario. “El trabajo que hay detrás de una obra de teatro es inmenso, a los actores en este país no se nos pagan los ensayos, hay que invertir para estar arriba de un escenario. Nosotros seguimos comiendo, viviendo y transportándonos, eso que hacemos para estar arriba en escena es algo que no se nos paga, lo hacemos porque nos encanta experimentar y meternos en un viaje que nos conecta con nuestra vida y familia, señaló. Afortunadamente existe Efiteatro, pero la mayoría de veces es por necedad”, comentó Marañón.
Con su novela autobiográfica, transformada ahora en libreto teatral, Andrés Zuno mantiene el propósito de reconciliarse con su pasado, asumir con su realidad en el presente y poder darle forma al futuro.
El texto también es la forma que el autor tiene para buscar un sentido a la vida, por lo que la responsabilidad de plasmar en papel todos estas premisas no fue tomada a la ligera, Zuno se asesoró con la novelista Beatriz Graf para darle forma a su idea en la que rindió un tributo al México de los 80, así como honró la memoria de los caídos en una de las tragedias más grandes del siglo XX para nuestro país, el terremoto del 19 de septiembre de 1985, sin perder un ritmo que no trate de aleccionar sino entretener a quien lo lea o vea la puesta en escena.

Milenio Diario