Involucran a ciudadanos para conservar el Centro Histórico

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La campaña ciudadana “Cuidemos el Centro Histórico” para proteger y conservar este patrimonio mundial de Campeche era una asignatura gubernamental pendiente para su rescate, consideró el secretario de Cultura, Delio Carrillo Pérez.
Recordó que a partir de la década de los 80’s inició una serie de reposiciones de la ciudad colonial, tal como el Parque Principal y el kiosco. A mediados de los 90’s se incorpora el programa de rescate de fachadas, detonante para la inscripción de la ciudad de Campeche en la lista de patrimonio mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Dijo que para ello es fundamental cuidar estos inmuebles históricos, ya que se han invertido recursos importantes para su conservación. “Fue un detonante porque la principal inversión e iniciativa la tuvo el Gobierno del Estado, inyectándole una importante cantidad de recursos económicos para devolverle al Centro Historico de la Ciudad y a los barrios tradicionales una imagen digna que pudiera significar obtener un nombramiento internacional como el que ahora se tiene”, abundó.
Indicó que los beneficios obtenidos se traducen en impulso al desarrollo turístico y rescate, así como revitalización comercial y económica del Centro Histórico. “Pero la asignatura pendiente es la participación de los ciudadanos, porque en pocos lugares del mundo el gobierno invierte en las fachadas de los predios particulares o en los espacios privados”, agregó.
Las acciones de rescate y remodelación de monumentos históricos se realizan generalmente en los edificios que son propiedad del gobierno.
Aseguró que Campeche es una excepción y eso desafortunadamente ha traído como consecuencia que los propietarios no hayan tomado una participación activa y solidaria con las autoridades, para que los dueños de esos inmuebles, sobre todo los catalogados monumentos históricos, le den el debido mantenimiento y que resulte mucho menos costoso.
Recordó que el gobierno hizo una primera inversión en el rescate de las fachadas en 1995, porque muchas estaban prácticamente derruidas. “Esa situación nos tenía que alcanzar, por lo que es el momento de hacer partícipes a los propietarios”, concluyó.