Casas abandonadas, a punto de colapsar

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Hasta ahora el Ayuntamiento de Campeche no ha hecho nada para exigir a los dueños de casas antiguas que las rehabiliten, a pesar del riesgo de que las marquesinas y otras partes de la infraestructura colapsen, lamentó el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Campeche, Antonio Benavides Castillo.
El funcionario dijo que se han detectado más de 50 fachadas antiguas en el Centro Histórico y barrios tradicionales en deplorables condiciones, que no solo afectaría a los vecinos, sino a cualquiera que pase por el lugar.
La reparación de fachadas debe ir respaldada por las autoridades municipales, aunque quienes deben involucrarse más son los dueños de los predios, a quienes al parecer no les importa la situación.
Benavides Castillo aseguró que el Centro INAH Campeche cumplirá con la parte que le corresponde en el tema, “pues quien tiene mayor injerencia en el caso es el Ayuntamiento de Campeche, en particular la Unidad de Protección Civil Municipal, y por supuesto, los propietarios de las casas”.
Recordó que en esos casos el Instituto Nacional de Antropología e Historia tiene una función de carácter normativa, de ahí el exhorto a los propietarios que deben rehabilitar sus predios en cuestión, evitar la maleza y los colapsos de marquesinas o columnas, y en otros casos las grietas por la antigüedad de las casonas.
“Pero insisto, quien tiene mayor fuerza por así decirlo en el tema de riesgo es directamente la Unidad de Protección Civil Municipal, al hacer labores de limpieza y colocación de elementos para prevenir accidentes a los transeúntes, además de pedirle a los propietarios intervenir o de lo contrario hacerse cargo y luego pasar el costo. Eso no es facultad del INAH sino de Protección Civil Municipal”, aseveró.
Finalmente, Benavides Castillo comentó que el derrumbe y abandono de algunas casas antiguas en el primer cuadro de la ciudad o barrios tradicionales, no es riesgo para perder la declaratoria de patrimonio mundial, sino para la gente que deambula a diario por esas fachadas, lo cual pone en riesgo su integridad física y hasta podría perder la vida.