Tras 43 años de servicio, de los cuales 16 se desempeñó como docente, Estrellita del Carmen Córdova Salas, dijo adiós hace unos días al plantel escolar en donde laboró por décadas y asegura que se trata de cerrar ciclos, pero se va satisfecha con la labor que desempeño.

¿Podría decirnos su sentir ante el final de una trayectoria en el sector educativo?
Estoy emocionada, muy contenta, es una mezcla de sentimientos, es nostalgia porque dejo la escuela y a mis niños sobre todo, pero hay que cerrar círculos, estoy cerrando una etapa de mi vida para iniciar otra porque ha llegado el momento de dedicarme a mí y a mi salud y es en realidad el motivo por el que me voy.

Con el paso de los años, ¿qué experiencias le dejó el ser docente y el terminar su carrera como directora de esta escuela?
Hubo muchas cosas malas, como la muerte de un alumno, o el tener que preparar a un niño de 8 años para decirle que su mamá había fallecido, asuntos legales por casos de abuso, eso es lo triste, pero siempre los acompañé, pero también tuve cosas buenas y alegres como certámenes, reconocimientos, concursos, evaluaciones, festivales, ver a los niños llegar al final de una etapa primordial como lo es la primaria no es fácil, cada uno se lleva una parte de ti, son como tus hijos, porque pasas tiempo con ellos, vives a través de ellos y quieres que vayan por un buen camino.

Estrellita del Carmen, recibiendo un ramo de manos del secretario de Educación, Ricardo Medina Farfán, tras dejar las aulas.

¿Cómo ha sido su trayectoria tras haber culminado la Normal Superior?
Tengo un diplomado en docencia, terminé mi licenciatura, he visto muchas reformas educativas a lo largo de 43 años, pero tengo un reconocimiento del presidente de la República; hice 16 años de maestra y luego de ello decidí subir a un puesto de dirección en el que tras 27 años decidí que ya era el momento (del retiro).

¿Cómo se puede describir el haber contribuido desde un centro escolar a la formación de decenas de niños?
Es un orgullo, una satisfacción, doy gracias a Dios que me permitió vivir esto, yo la verdad fui maestra de vocación y por eso es que di lo mejor que podía hasta el día de hoy.

¿Cuál sería el exhorto que usted haría a aquellos jóvenes que están estudiando y que al salir de las aulas, serán los docentes que eduquen a las nuevas generaciones?
Más que nada tienen que tener vocación, si no hay vocación y paciencia nada tienen que hacer en la educación, la vocación debe reflejarse en enseñar, en guiar, en encausar, a los niños con paciencia y a los compañeros también; sobre todo ellos que aún están conociendo cuáles son los métodos y las técnicas de enseñanza y cuál es la ciencia de la educación, y de cómo tratar a los niños que es el tesoro más grande que tiene nuestro país.
Los papás siempre ponen su confianza en nosotros para educarlos, eduquen en valores, porque siguen y seguirán siendo importantes, eduquen en valores para que la comunidad sea una población de bien.

¿Considera que se requiere más que antes ir involucrando a los padres de familia en la educación de sus hijos?
Es indispensable, la educación de un niño es como un cuerpo, una pierna es la escuela, los docentes, el entorno, la otra pierna son los padres, los valores, la enseñanza en el hogar, entonces se requiere de ambas piernas para poder caminar. Es indiscutible que la educación de los niños debe ser dada por los padres; es esencial.