Rehúsa UE negociar bajo amenazas de aranceles

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Jim Brunsden/Bruselas

La Unión Europea insistió ayer en que no será prisionera de los aranceles que planea Estados Unidos al acero y el aluminio, ya que busca mantener un frente común después de que Washington le otorgó al bloque una exención temporal de último minuto.
La noche del lunes, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, le dio a la Unión Europea, Canadá, México y otros aliados un segundo aplazamiento de 30 días para esas medidas, que tendrían que entrar en vigor el martes.
Wilbur Ross, secretario de Comercio de EU, dijo que la medida fue el resultado de “algunas discusiones potencialmente fructíferas para una reducción general de las tensiones comerciales”. Pero también advirtió que la administración Trump no va a darle exención permanente de los aranceles a aliados como la Unión Europea sin lograr obtener concesiones significativas.
“No creo que tengamos la intención de otorgar extensiones prolongadas. Eso elimina todo el propósito”, dijo a CNBC.
En respuesta, Francia, Alemania y la Comisión Europea intensificaron sus llamados para un alivio permanente de los aranceles, y Bruselas advirtió que “no va a negociar bajo amenaza”.
“La decisión de Estados Unidos prolonga la incertidumbre del mercado, algo que ya afecta las decisiones de negocios”, dijo la comisión.
Francia agregó que está “lista para trabajar” con Estados Unidos para abordar el exceso de capacidad en el mercado mundial del acero, mientras que advirtió que “solo podemos hacerlo con tranquilidad si tenemos la seguridad de estar exentos de forma permanente de la amenaza de un aumento unilateral de los aranceles”.
Pero funcionarios de Bruselas y las capitales nacionales expresaron su alivio de que Estados Unidos no permitió que simplemente se venciera la exención anterior, un escenario para el que se prepararon los gobiernos después de que las conversaciones con la administración Trump en los últimos días parecían lograr pocos resultados.
Los ministros de Economía de Francia y Alemania se reunieron el lunes en Bruselas con Cecilia Malmstrom, la comisionada de Comercio de la Unión Europea, para considerar ese resultado, de acuerdo con los funcionarios.
La exención temporal representa un desafío diplomático para Malmstrom, quien asumió una línea dura contra los aranceles desde que Estados Unidos los anunció en marzo y argumentó que violan las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La Unión Europea es el socio comercial de bienes más grande que tiene Estados Unidos, el comercio que cruzó el Atlántico el año pasado alcanzó un valor de más de 700 mil millones de dólares. Pero Trump se queja de forma regular sobre el déficit comercial en bienes de 151 mil millones de dólares que Estados Unidos tiene con la Unión Europea, y señala en particular que los aranceles europeos a los automóviles son injustos.
Estados Unidos considera la amenaza de los aranceles al aluminio y al acero como un medio para presionar a los países para que ofrezcan condiciones comerciales más favorables, pero Malmstrom insistió en que la Unión Europa no puede hacer concesiones para obtener exenciones de medidas que considera ilegales. Dijo que las negociaciones comerciales solamente pueden ocurrir una vez que se elimine la amenaza de los aranceles, y que las discusiones deben ser para el beneficio mutuo.
Si bien los gobiernos de la Unión Europa le dan su respaldo, Alemania hizo énfasis en la importancia de presentar opciones para abordar las preocupaciones de Estados Unidos.
Una portavoz del gobierno alemán dijo que era “de particular importancia que la Unión Europea interactúe con Estados Unidos y lo siga haciendo”, y agregó que “una agenda comercial positiva debe desarrollarse en el interés de ambas partes”.
Ayer el gobierno francés llamó a la Unión Europea a “mantenerse unida” frente a la amenaza de los aranceles.
“No hay motivos que puedan justificar que la Unión Europea sea sujeta a un incremento unilateral de aranceles sobre el acero y el aluminio”, dijeron Bruno Le Maire, ministro de Economía, y Jean-Yves Le Drian, ministro de Relaciones Exteriores, en un comunicado conjunto. “Francia y la Unión Europea son aliados de Estados Unidos. No somos la fuente del exceso de capacidad global del aluminio y el acero y respetamos plenamente todas las reglas de la OMC”.
En las últimas semanas Malmstrom estuvo en contacto con Ross para explorar las opciones para abordar los factores que irritan la relación entre Estados Unidos y la Unión Europea, con la condición de que cualquier conversación tiene que ser para “el beneficio mutuo”.
La Unión Europea indicó constantemente su disposición a discutir los problemas actuales de acceso al mercado en el interés “de ambas partes”, una vez que se elimine la amenaza de los aranceles, dijo la comisión.

Financial Times / Milenio Diario