La administración federal, encabezada por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), tiene contemplada una serie de proyectos, donde destaca un ambicioso programa de infraestructura y programas sociales; aunque el Presidente ha asegurado que su desarrollo no contempla endeudamiento ni aumento de impuestos, expertos del mercado coinciden en que sí implicará un costo para las finanzas públicas y, quizá, un efecto en la calificación crediticia del país. Dichas propuestas se consolidarán en el Presupuesto de Egresos de 2019, que se entregará a más tardar el próximo 15 de diciembre al Congreso de la Unión. Entre las más importantes por su impacto en las finanzas está destinar 25 mil millones de pesos para la modernización de seis refinerías y 50 mil millones para la construcción de una nueva en Dos Bocas, Tabasco. Según lo dicho por la ya secretaria de Energía, Rocío Nahle, los recursos para la modernización de las refinerías saldrán del mismo presupuesto de Petróleos Mexicanos (Pemex), es decir, serán redireccionados.
Al respecto, la agencia calificadora Moody’s Investors Service advirtió que la propuesta del próximo gobierno de eliminar las exportaciones de crudo puede poner en riesgo la calificación crediticia tanto de Pemex como del país, la de este último actualmente tiene un rating de A3 con perspectiva estable. Indicó que si se empieza a cambiar la estructura de cómo funciona el sector energético y cómo se transfieren los ingresos a las cuentas fiscales, o si éstos se cortan, habrá un impacto.
Además, si este gobierno decide privilegiar la refinación de hidrocarburos, los ingresos de Pemex disminuirán, pues al exportar se cobra en dólares y al enfocarse en el mercado interno será en pesos, aunado a que el nuevo plan también forzará a Pemex a importar crudo, lo que implicará mayores riesgos por tipo de cambio y un efecto negativo en el flujo de efectivo. Para el Fondo Monetario Internacional los planes para construir una nueva refinería deben quedar en suspenso hasta que se complete un análisis integral de factibilidad técnica y financiera; además deben sopesarse cuidadosamente con otras prioridades.
Fitch Ratings indicó que la propuesta de que Pemex invierta en una capacidad mayor de refinería, con el objetivo de sustituir las importaciones de gasolina, implicará un endeudamiento más alto y mayores pasivos contingentes para el gobierno.
Programas sociales En materia de gasto en programas sociales, entre los que destacan los orientados a jóvenes, pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad, el equipo de AMLO estima destinar 500 mil millones de pesos, monto que provendrá del recorte al gasto corriente, el uso de recursos que están en fideicomisos e ingresos por impuestos. El FMI señaló que esta administración se ha comprometido a introducir nuevos beneficios sociales y ha anunciado ambiciosos planes de inversión, lo que será financiado por los ahorros de la lucha contra la corrupción y la racionalización de otros gastos corrientes. Pero para Fitch puede ser difícil incorporar en el marco presupuestario algunas promesas señaladas en el manifiesto de Morena y que fueron discutidas por el equipo de transición, como elevar las transferencias sociales y las pensiones. Advirtió que su costo puede exceder el monto de los ahorros propuestos. Urge revisar diseño institucional Aunque México debe preservar aquellos factores que han dado soporte a la actividad económica, como la estabilidad macroeconómica, apertura comercial y reformas que han incentivado la competencia, para alcanzar tasas de crecimiento más elevadas es necesario aumentar la productividad y para ello es crucial revisar el diseño institucional, aseguró el Banco de México.