Por ser una cloaca, EU deja consejo de la ONU

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Mientras el Departamento de Estado anunciaba su decisión, el matrimonio Trump recibía en la Casa Blanca a los reyes españoles Felipe VI y Letizia

Agencias/Washington, Ginebra

Tras calificarlo como una “cloaca”, el gobierno de Estados Unidos se retiró este martes del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, al considerar que se trata de un organismo lleno de de prejuicios políticos, sustentado por la “hipocresía” de sus miembros ante el “sesgo continuo” contra Israel.
La embajadora de EU ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, viajó a Washington para anunciar la decisión junto con el máximo representante diplomático del presidente Donald Trump, el secretario de Estado, Mike Pompeo.
Ambos funcionarios insistieron en que Washington seguirá siendo un país líder en la defensa de los derechos humanos.
Haley y Pompeo justificaron la medida al afirmar que la decisión se tomó tras un año de esfuerzos en pos de una reforma del consejo, y de que Estados miembros que cometen abusos se retiraran del organismo.
“Durante demasiado tiempo, el Consejo de Derechos Humanos ha sido un protector de los violadores de los derechos humanos y una cloaca de prejuicios políticos. Lamentablemente, ahora está claro que nuestro pedido de reformas no fue escuchado”, argumentaron.
El Consejo de Derechos Humanos fue creado en 2006 para sustituir a la Comisión de Derechos Humanos y está formado por 47 países miembros escogidos por mayoría absoluta en la Asamblea General de la ONU.
El organismo con sede en Ginebra emitía pronunciamientos e informes que chocaban muchas veces con las prioridades de EU.
Su posición sobre el comportamiento de Israel hacia los palestinos en los territorios que ocupan en Cisjordania y Gaza enfurecía a Washington, que a su vez reclamaba que abusos flagrantes de Venezuela y Cuba no eran considerados.
“Los países se han coludido para socavar el método de seleccionar miembros”, acusó Pompeo. “Y el sesgo continuo y bien documentado del consejo contra Israel es desmesurado. Desde su creación, el consejo adoptó más resoluciones condenando a Israel que al resto del mundo en su conjunto”, añadió.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, saludó la medida y calificó al consejo como “una organización hostil, antiisraelí y tendenciosa que ha traicionado su misión de proteger los derechos humanos”.
Haley, quien advirtió hace un año que Washington cumpliría su amenaza de abandonar el consejo si no se hacían reformas, usó un lenguaje aún más duro.
“Damos este paso porque nuestro compromiso no nos permite seguir siendo parte de una organización hipócrita y centrada en sí misma que hace una burla de los derechos humanos”, expresó.
El secretario general de la ONU, António Guterres, lamentó la decisión de EU, mientras que el organismo independiente Human Rights Watch (HRW) criticó a Washington.
“La salida de la administración Trump es un triste reflejo de su política de derechos humanos unidimensional: defender los abusos israelíes de las críticas tiene prioridad sobre todo lo demás”, afirmó el director ejecutivo de HRW, Kenneth Roth.
“El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha desempeñado un papel importante en países como Corea del Norte, Siria, Myanmar y Sudán del Sur, pero a Trump parece importarle solo la defensa de Israel”, recordó.
La crítica estadunidense se debe al hecho de que Israel es el único país que tiene un tema específico en la agenda de las reuniones del consejo, defendido en particular por el bloque árabe de países.
El llamado “Ítem 7” implica que el trato que Israel da a los palestinos es objeto de escrutinio en cada una de las tres sesiones anuales del consejo.
Washington se negó a unirse al cuerpo cuando fue creado en 2006, mientras George W. Bush estaba en la Casa Blanca y su embajador en la ONU era John Bolton, ahora asesor de Seguridad Nacional de Trump y escéptico del ente internacional.
Sin embargo, EU pasó a ser parte del consejo en 2009, con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca.
Tras el arribo de Trump a la presidencia, en enero de 2017, EU renunció a la agencia cultural de la ONU, la Unesco, recortó los fondos de la ONU y abandonó el acuerdo climático de París y el pacto nuclear con Irán.

Milenio Diario