El país, “sin una política viable” para diversificar exportaciones

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Angélica Mercado/México

El Senado reconoció que México no cuenta con una política que contrarreste el freno a las exportaciones ni con viabilidad para diversificarlas en caso de que se cancele el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), dada la desaceleración mundial y la baja competitividad.
De acuerdo con el estudio “Las negociaciones del TLCAN y la falta de política económica de México para continuar o salir del tratado”, pese a que el país ha planteado como Plan B es establecer tratados con China y el resto de Asia, enfrenta déficit de comercio exterior creciente con esas naciones, lo que evidencia inviabilidad de éxito.
El Instituto Belisario Domínguez (IBD) señala en su análisis del economista Arturo Huerta que el gobierno ha propuesto diversificar el origen de las importaciones “como si el país fuera a contar con entrada de capitales para financiarlas”.
Respecto al curso de las negociaciones del tratado en los últimos meses, la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de América del Norte, Marcela Guerra, comentó que si TLCAN se prevé el incremento de la inflación y una caída de 8 por ciento en las exportaciones totales hacia Estados Unidos.
El IBD también señaló que el gobierno de Donald Trump quiere reducir la presencia de productos chinos y del resto de Asia que llegan a la economía mexicana, que utilizan las empresas trasnacionales que exportan productos hacia el mercado estadunidense y que han reducido la presencia de los productos e insumos estadounidenses en México.
Ello porque si bien las importaciones provenientes de Estados Unidos en 1995 eran de 74.4 por ciento, en 2015 pasaron a 47.3 por ciento, con un crecimiento promedio anual de 6.4 por ciento en ese periodo.
Mientras que México tuvo un superávit de 122 mil millones de dólares con Estados Unidos en 2015, con China tuvo un déficit de 65 mil millones de dólares y con el resto de Asia de 54 mil millones.
“México no tiene contrapropuesta para que el mayor valor agregado sea nacional debido a que no tiene condiciones para ello, dado el rompimiento de cadenas productivas que se ha dado en el país y porque no tiene política industrial dirigida a incrementar la capacidad productiva, por lo que terminará cediendo a la postura de Estados Unidos”, prevé.
El instituto de investigación del Senado anticipa que Estados Unidos continuará en las negociaciones, esperando obtener mayores concesiones de México y Canadá. “Y al no lograr con éstas reducir el déficit de comercio exterior que espera, lo dará por terminado (TLCAN) y planteará acuerdos bilaterales, donde retomará lo ya alcanzado a su favor para seguir imponiendo en las nuevas renegociaciones bilaterales las reglas a su favor”, explica el documento.
Se hace notar que México no cuenta con viabilidad para diversificar exportaciones, porque no planea instrumentar políticas dirigidas a sustituir importaciones con producción nacional y no tiene políticas fiscal, industrial, agrícola ni crediticia para impulsar el mercado interno y la producción nacional.
Al respecto, la senadora Guerra Castillo abundó que EU llegó a la negociación del TLCAN con la posición contundente de reducir el déficit comercial con México, que en 2016 alcanzó 63.2 mil millones de dólares.
Enumeró diversos “puntos de tensión”, como la negociación del capítulo 19 de controversias, la cláusula de extinción, el tema laboral y las reglas de origen, para concluir que sí se tienen proyecciones de los impactos que se presentarían en caso de que el TLCAN llegara a su fin.
“Hay coincidencia entre los analistas al apuntar que se generaría incertidumbre entre consumidores e inversionistas; la productividad y el PIB a mediano plazo serían más débiles para los tres países. No se descarta el incremento de la inflación en Canadá, EU y México por el cobro de aranceles”, dijo.
La legisladora puntualizó que sin el TLCAN, México pagará tasas de 4.8 por ciento en promedio por el envío de productos agrícolas. “Las exportaciones totales de nuestro país hacia EU caerían 8 por ciento, mientras que los envíos de automotores, textiles, confecciones, calzado y productos agroindustriales tendrían caídas de dos dígitos”.
Los estados más afectados serán Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Chihuahua, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nuevo León, Puebla, San Luis Potosí, Querétaro, Sonora y Tamaulipas.

Milenio Diario