El FBI ofrece 20 millones de dólares por Caro Quintero

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Rubén Mosso/México

En un hecho inédito, el FBI ofreció una de las recompensas más altas de su historia, porque puso un precio de 20 millones de dólares por el narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero para que sea juzgado bajo las leyes estadunidenses por el asesinato de Enrique Camarena Salazar, agente de la DEA, cometido en 1985.
El ofrecimiento se dio a días de que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación discuta un amparo que promovió el capo para no ser extraditado. El proyecto del ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea propone negar la protección de la justicia; de prosperar, el asunto regresará a un tribunal colegiado que resolverá en definitiva la suerte del delincuente.
Ninguna agencia de EU había ofrecido una recompensa tan alta por un capo mexicano, ni siquiera por los líderes de los cárteles del Golfo y de Sinaloa, Osiel Cárdenas Guillén, El Matamigos, y Joaquín El Chapo Guzmán, respectivamente, por quienes el monto máximo fue de 5 millones de dólares.
Russ Ellersick, agente especial del FBI en la división de Seattle, quien investiga el caso, declaró que Caro Quintero “tenía un tremendo poder hace tres décadas” y actualmente todavía mantiene ese poder porque se unió al cártel de Sinaloa, que encabeza Ismael El Mayo Zambada.
Ellersick dijo que el FBI trabaja con la DEA, el Servicio de Marshals y el Departamento de Estado de EU, motivo por el cual la recompensa por Caro Quintero se estableció en 20 millones de dólares.

QUE CONCLUYA SENTENCIA
En México, las fuerzas federales buscan a Caro para que termine de cumplir la sentencia de 40 años de prisión que se le impuso por el asesinato de Camarena y del piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar.
El 9 de agosto de 2013, Caro recuperó su libertad tras permanecer 28 años en prisión, porque un tribunal colegiado lo amparó.
La Procuraduría General de la República llevó el caso a la Corte y el 6 de noviembre del mismo año la Primera Sala revocó la sentencia.
En diciembre de 2013, el entonces titular de la PGR, Jesús Murillo, reveló que Quintero envió una carta al presidente Enrique Peña en la que solicitó que no se le persiguiera más, porque lo que tenía que pagar ya lo saldó en prisión.
La misiva también fue dirigida a Murillo y Miguel Ángel Osorio Chong, ex secretario de Gobernación, en la que el capo aseguró que existía una persecución por parte de EU contra su familia.
Hasta enero de 2015, el Segundo Tribunal Unitario del Tercer Circuito con sede en Guadalajara, en acato al fallo de la Corte, declaró otra vez penalmente responsables a Rafael Caro y Ernesto Fonseca, Don Neto, por privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro y homicidio calificado. Además determinó que Caro debía cumplir con los 12 años de prisión que le faltaban, por lo que se ordenó reaprehenderlo.
La Primera Sala
En su engrose de sentencia, la Primera Sala de la Corte señaló que el extinto agente de la DEA se encontraba en una misión diplomática cuando fue asesinado en México.
La Sala enfatizó que en 1973, en México entró en vigor la Convención sobre la Prevención y el Castigo de Delitos contra Personas Internacionalmente Protegidas, inclusive los agentes diplomáticos, la cual fue concebida en Nueva York en ese año y les otorga inmunidad.
En la sentencia de 64 cuartillas, a la que MILENIO tuvo acceso, la mayoría de los ministros señalaron que dicha convención fue creada como un paliativo para los crecientes atentados contra agentes diplomáticos en diversas partes del mundo a mediados del siglo 20.
La Primera Sala destacó que dentro de la estructura de la DEA, Camarena Salazar era agente de investigación criminal, debido a lo cual tenía funciones de recolección de evidencia, vigilancia y análi-
sis de acciones de contrabando, y colaboración en el arresto de los sospechosos de emprender las mismas.
Debido a lo anterior, su puesto de agente de investigación criminal era clasificado con la clave 1811 del Personal de EU, lo cual implicaba que su puesto conllevaba de forma inherente funciones de planeación, conducción y manejo de investigaciones relacionadas con violaciones a leyes federales.
“Por otro lado, también se encuentra acreditado en autos que Enrique Camarena Salazar era un agente de la DEA adscrito a la misión diplomática de EU en Guadalajara, cargo en virtud del cual se le encomendó la función de investigar las actividades llevadas a cabo por Rafael Caro Quintero, consistentes en la posible comisión de delitos contra la salud”, apuntó la Sala.

Milenio Diario