Viento en popa

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En Campeche existen las condiciones para llevar a cabo una jornada electoral en un ambiente de paz, seguridad, armonía y civilidad. Un ambiente propicio para que sean los propios ciudadanos quienes decidan con su voto por la propuesta de su preferencia en el marco de la transparencia, respeto y pleno ejercicio de ese derecho constitucional. Sin violencia, sin soltar tigres rasurados o de papel. Se cuenta con los instrumentos legales para prevenir, atender y combatir los delitos electorales.
Ante la proximidad del inicio de las campañas electorales de los candidatos a Presidente de la República, Senadores y Diputados Federales, la entidad campechana se encuentra lista para esta fiesta cívica que debe ser motivo de reflexión; para ratificar la institucionalidad y cumplimiento de las reglas del Estado de Derecho, como lo ha mencionado en distintos escenarios el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas.
Desde septiembre del año pasado, con el inicio del proceso electoral 2017-2018, se sentaron las bases para garantizar a los ciudadanos elecciones tranquilas y seguras. Se ha trabajado de manera coordinada y conjunta en la promoción, preparación, capacitación y divulgación de contenidos que prevengan los delitos; las sanciones a quienes violenten las leyes. Todos están advertidos.
El “banderazo” de arranque de las campañas de los candidatos a cargos de elección federales se dará el próximo 30 de marzo, con una duración de 90 días; mientras que para los candidatos por cargos locales el 29 de abril (60 días), períodos en que los entes públicos deberán suspender la difusión en medios de comunicación social de toda propaganda gubernamental.
Únicamente quedan exentas de esta prohibición las campañas de información de las autoridades electorales; y las relativas a servicios educativos, de salud, de seguridad pública y las necesarias para la protección civil, en casos de emergencia. Los programas sociales no se suspenden, sólo su difusión en medios de comunicación.
De acuerdo con la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), en su artículo 209, numeral 1, se establece que: “durante el tiempo que comprendan las campañas electorales federales y locales (30 de marzo y hasta la conclusión de las jornadas comiciales el 1 de julio), deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación social de toda propaganda gubernamental, tanto de los poderes federales y estatales, como de los municipios, órganos de gobierno del Distrito Federal, sus delegaciones y cualquier otro ente público.
En este contexto, se puede afirmar, Campeche es la entidad con la más baja incidencia delictiva electoral del país, de acuerdo con datos de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), pese a la percepción de algunos detractores y críticos del gobierno, que se alzan como contrapesos de una administración que desde el inicio fijó el compromiso de respetar y hacer respetar la ley, así como cuidar del patrimonio financiero del pueblo para que los recursos se inviertan con legalidad y de cara a la sociedad.
Independiente de diferencias y roces al interior de los partidos en la definición de las candidaturas, que dejó regados en el pavimento a no pocos cadáveres políticos; así como por el complejo proceso electoral para elegir Presidente de la República, existe confianza para que Campeche refrende su oferta política y electoral pacífica y democrática.
Pero, ¿quién o quiénes confunden la gimnasia con la magnesia o al menos pretenden confundir a la gente sobre la actuación del gobierno en esta etapa de gran sensibilidad ciudadana? ¿Quién o quiénes se oponen a que el proceso electoral se realice en un ambiente de paz, seguridad, igualdad, armonía y civilidad?
Es evidente que el gobernador representa el mayor capital político de los priistas. Pero tiene, por sobre todas las cosas, qué ajustar su actuación dentro del marco de la ley. Y vaya que Alejandro Moreno da una muestra de trabajo, de respeto a la norma constitucional, pero también de sagacidad para no confundir términos y condiciones, como lo ha hecho desde el inicio de su administración con resultados y soluciones a la problemática social de las familias campechanas.
Como es. Por principio de cuentas, en Campeche ningún programa federal, estatal o municipal tiene color o partido: son institucionales. Las obras de gobierno son para todos los campechanos con un trabajo inteligente para que los recursos lleguen a la gente y no para que se lucre con ellos. Que se sepa, hasta el momento no existe ninguna queja ciudadana por actitudes corruptas de funcionarios que pretendan privilegiar con tintes partidistas los programas sociales.
El dinamismo, el trabajo intenso que despliega Moreno Cárdenas por los 11 municipios de la entidad con obras de infraestructura en el sector educativo; para reactivar la economía; de apoyo a los niños y jóvenes; en las tareas de seguridad, vivienda digna y el fortalecimiento del campo campechano; en el combate de la pobreza y atención a los sectores vulnerables, tiene una poderosa razón de ser: el orgullo del mandatario estatal y el férreo compromiso de cumplir al pueblo, más allá de las resistencias y desvelos políticos que saltan en el camino.