La licencia absoluta o definitiva solicitada por el ahora ex gobernador Alejandro Moreno

Cárdenas, y aprobada por mayoría, casi por unanimidad, por el pleno del Congreso del Estado,

arroja muchas lecturas, entre ellas el nuevo rumbo que tomará la entidad, ahora bajo la

dirección del experimentado gobernador Carlos Miguel Aysa González, pero también el

resquebrajamiento del proyecto del que ya se creía mandatario en el próximo sexenio.

Son muchas, las lecturas que un sólo movimiento generó en el ajedrez político estatal la licencia

concedida a Moreno Cárdenas. Destaca entre éstas la ruptura que en las filas de la fracción

parlamentaria del albiazul, donde cinco de los seis diputados votaron a favor de conceder la

licencia y para la designación del nuevo gobernador. Esto hizo explotar el conflicto acumulado

por la desigualdad con la que el inquilino del Palacio Municipal responde a las gestiones de los

legisladores.

Los más férreos defensores del alcalde campechano, sintieron en carne propia el linchamiento

social que se ha vuelto la forma de defensa del edil, así como lo ha n sentido periodistas,

ciudadanos, trabajadores y ex trabajadores de la Comuna que han “osado” cuestionar su actuar

como gobernante. Este hecho histórico en la vida política de Campeche detonó esa fractura que

desde hace meses se advertía.

Merk Estrada Mendoza, Nelly Márquez Zapata y José Inurreta Borges se desmarcaron del

alcalde, se sumaron a los carmelitas Jorge Nordhausen González y María de los Dolores Oviedo

Rodríguez, quienes desde hace meses se sacudieron la influencia del edil y, como ellos mismos,

lo subrayaron, “de sus berrinches y caprichitos”.

Fue hasta triste ver cómo los diputados del PAN hicieron el “timback” para acordar y a la

diputada Bibi Rabelo autosegregarse y buscar refugio en las dos legisladoras de Morena que

también se pronunciaron en contra, se quedó prácticamente sola y la indicación, vía whatsaap,

del alcalde fue que subiera a la tribuna y arremetiera en contra de todos los diputados, entre

ellos los del partido que les ha dado cobijo y gracias al cual ostentan sus respectivos cargos.

El calificativo de traidores, no caló hondo en la bancada panista, si bien es cierto, que sí causó

reacción, el saldo de esto fue ampliamente negativo contra el presidente municipal y su “alfila”,

pues los cinco panistas dejaron en claro lo que callaron muchas veces quizás por presión,

institucionalidad o simplemente por amistad o sumisión, y respondieron con las preferencias

que haca Rabelo de la Torre, tiene el edil en los asuntos de gestión para sus distritos.

El propio Norhausen le dejó en claro al alcalde que ese calificativo de traidor que les endilgó, le

caerá a él mismo, pues su ambición es la gubernatura estatal y con ello deberá renunciar a su

cargo para poder participar en la contienda y lo retó a cumplir su período de tres años, pues de

lo contrario demostrará su falta de palabra, su incongruencia y su “traición” a quienes lo

eligieron. En pocas palabras el escupitajo le caerá en la cara.

Alejandro Moreno Cárdenas fue el villano favorito de quien se autonombra “súper alcalde”,

como en los cómics; pero ahora que ya no es gobernador, con quién exorcizará sus demonios

convertidos en la cada vez más grande carencia de servicios públicos, quién será el villano, ¿los

medios de comunicación, el ex alcalde, o el nuevo gobernador?

Es lamentable observar cuántas situaciones generó la salida de Moreno Cárdenas de la

gubernatura, pues exhibió odios, caprichos, berrinches, envidias y una profunda herida en sus

dos principales detractores. Lo positivo que deja es un Congreso en el que la razón y el conceso

predominan por encima de los intereses particulares, partidistas y hasta mezquinos.

El trabajo de cabildeo del presidente del Congreso, Ramón Martín Méndez Lanz, así como el

sentido responsable de los coordinadores parlamentarios del PAN y Morena, dieron los

resultados que, a mi juicio, fueron los mejores ya que decidieron por la continuidad de una administración estatal, pero también por la experiencia de un hombre como Carlos Miguel Aysa

González lo que sin duda traerá muchas cosas buenas para la entidad, pues su probada

capacidad en los cargos que ha desempeñado tanto en el ámbito Federal como en el estatal son

la mejor referencia y garantía de un trabajo adecuado y que Campeche necesita. Al tiempo