Martin Acosta Al tiempo
Martin Acosta

La elección del pasado domingo en el país para elegir al nuevo dirigente nacional del PRI fue clara y contundente, sin lugar a dudas y todos lo que pueda esgrimirse para tratar de impugnar o anular este proceso, en verdad que sería ocioso y hasta ocurrente, pues es tanta la diferencia que echa por tierra cualquier argumento legal.

Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito” es el virtual e inminente dirigente del tricolor, su victoria fue aplastante, ningún argumento puede quitarle legitimidad, fue un resultado hasta cierto punto escandaloso y grosero; el más conservador de los resultados, le da al gobernador con licencia de Campeche el 84.5%, mientras de Ivonne Ortega Pacheco obtuvo el 7.9% y Lorena Piñón en un lejano tercer lugar con sólo 2.3%.

Las cifras hablan por si solas, por eso considero que cualquier intento de solicitar la anulación o impugnar los resultados es una ocurrencia y eso lo sabe la ex gobernadora yucateca, pues en su mensaje post electoral, aseguró que “si sus simpatizantes lo consideran, impugnará y hasta solicitaría anular la elección”, pues, según ella, tiene suficientes pruebas y elementos para fundamentarlo.

Éste argumento denota que ella sabe que está derrotada y sin derecho a réplica y busca esa salida digna, pero que en lo personal considero que debería analizar muy a fondo su permanencia en el PRI, porque ese resultado y la forma en que se condujo durante el proceso, deja en claro que la militancia no la quiere y en un acto de dignidad debería emigrar, pues es claro que ya no encaja en el nuevo modelo que se pretende aplicar.

Su soberbia, sus acciones legales contra Lorena Piñón, quien la encaro durante la campaña y en los debates y su frase de “nos vemos en los tribunales”, deja en claro a una Ivonne desesperada, intolerante y muestra su lado poco político, pues ella también lanzó acusaciones en contra de “Alito” y de Lorena, quienes a cambio aguantaron porque están conscientes que se trata de una pugna y que eso de llegar a las instancias legales es hasta cierto punto ridículo.

Ivonne perdió mucho en esta elección, pues no sólo cayó en la contienda, sino que su imagen se desgastó en demasía y su futuro es ahora más sombrío que antes de la elección, quizá un retiro temporal de la vida pública le permita recuperar un tanto su ya degastado capital político. Bueno, eso es lo que creo, ella deberá hacer lo que más crea conveniente.

“Alito” se convierte en el tercer campechano en dirigir al PRI en México, pero a diferencia de Carlos Sansores Pérez y de Rafael Rodríguez, tomará un partido sin el respaldo del presidente de la República, siendo oposición y estar hasta el tercer lugar como fuerza política, el reto no es menor, pero su avasallante triunfo en la interna deja abierta la posibilidad de catapultarlo hasta el segundo lugar e ir en busca de la primera.

Moreno Cárdenas ha alcanzado las metas que se ha propuesto y ahora su proyecto es revertir la triste situación en que recibirá a un PRI dañado por políticos que se olvidaron de los principios sociales que rigen a ese instituto político y de ahí que en este reto se juegue el todo por el todo. Esperemos a ver qué ocurrirá, pero a su favor tiene ese enjundia, inteligencia y astucia de un político profesional que seguramente le permitirá cumplir sus objetivos.

Por otra parte, sirva este espacio para expresar mis más sentidas condolencia para los deudos del licenciado José Ángel de Atocha Paredes Echavarría por su partida terrenal. Es una enorme pérdida para la vida jurídica de Campeche por su calidad profesional, pero sobre todo por su don de gentes y su extraordinaria calidad humana. Desde aquí comparto ese dolor, pues también perdí a un gran amigo y consejero. Que Dios ilumine su paso a esa otra dimensión. Q.e.p.d.- Al tiempo.