Tsunami

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El pasado martes por la noche ocurrió un sismo en las costas de Honduras, sismo que debido a la magnitud ocasionó que se tuviera una alerta de Tsunami para la nuestro país, concretamente para la península de Yucatán.
Este es un evento poco común para todos aquellos que vivimos en esta parte de la República Mexicana, me refiero a la alerta de Tsunami, y aunque este tipo de fenómenos son poco probables para Campeche, se desconoce totalmente qué se debe hacer en caso de que sucediera.
Por la posición de la península y la ubicación del estado de Campeche es muy remota la posibilidad, ya que este tipo de eventos suceden en línea recta en relación al sitio donde se originó y dependerá de la profundidad del mar la fuerza con la que este pueda impactar determinada costa. Al acercarse las ondas de los tsunamis a la costa, a medida que disminuye la profundidad del fondo marino, disminuye también su velocidad, y se acortan las longitudes de sus ondas.
Sin embargo este reciente evento causó mucha expectación entre la población que no sabía exactamente qué esperar. Horas después la alerta fue desactivada.
Como les comento, es muy poco probable que un evento así impacte a Campeche, sin embargo y sin a fan de querer ser alarmista, y solo apegándome a los hechos, existe un estudio realizado por el Centro Ecológico Akumal (CEA) de México, y la Universidad de Colorado, en Boulder, que halló pruebas contundentes de que la costa oriental de la Península de Yucatán fue azotada por un tsunami de grandes proporciones, hace no más de 1.500 años.
Dicha investigación encontró evidencias sobre la existencia de una extensa cornisa de piedra, de unos 5 metros de altura.
Este estudio no pudo determinar o establecer con exactitud las causas de la catástrofe natural, aunque se especula que haya sido consecuencia de un terremoto, un deslizamiento de tierras submarinas, la erupción de un volcán, o el impacto de un meteorito en el océano.
El tsunami pudo haber impactado una extensa región, al haber descubierto cornisas atípicas a lo largo de 200 kilómetros de la costa de Yucatán.
Esto demuestra que aunque remota, la posibilidad existe. Aunado a ello el cambio climático está afectando al planeta con otra serie de eventos que no podemos dejar de tomar en cuenta, sequías más prolongadas, tormentas invernales más intensas. Lluvias más torrenciales. Y aunque la probabilidad de que algo suceda en nuestra región sea del 1% hay que estar preparado ante cualquier eventualidad, e informarnos de cómo actuar ante cualquier tipo de fenómeno que se pudiera presentar, y como siempre, la recomendación de contar con un plan de contingencia familiar.