Tomás Morales

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Hace unos días lamentablemente falleció uno de los mejores cronistas deportivos que haya tenido México, aunque no nació en el país sí fue una gran referencia para el rey de los deportes: el beisbol.
Me refiero sin duda a Don Tomás Morales Fernández, mejor conocido como “Tommy” y mas conocida aún su famosa columna “Tommy al Bat”, que naciera y se inmortalizara dentro de las páginas de otro referente “beisbolero”, hablamos del Diario “La Afición” cuyas páginas estaban prácticamente dedicadas al “rey de los deportes”.
Hace muchos años ya, hablamos de los años 80 cuando aún era un pequeño, mi padre me llevaba al beisbol. Mi padre era un gran aficionado a este deporte, lo amaba, y cada tarde durante la temporada a “La hora mágica del beisbol”, 7:20 de la noche, se daba cita para ver los encuentros en el ya extinto “Parque del Seguro Social”.
Por lo general gustaba de llegar antes de comenzar el partido y me hacía encontrarlo en el estadio, comprar las entradas e ingresar por una de las rampas.
Tal era su afición que muchas personas lo conocían por asistir regularmente al estadio, uno de ellos era por supuesto Don Tommy, quien siempre amablemente saludaba a mi padre y en ocasiones llegó a platicar con él al pie de esa rampa.
Tiempo después, uno de mis grandes amigos de la infancia y compañero de equipo de beisbol, David Faitelson, se inició en el periodismo.
En aquellos años David comenzó a sentarse justo afuera de la cabina donde se encontraba Tommy Morales y aprendió mucho de su forma de narrar. Con el tiempo Faitelson llegó también a escribir sobre su deporte favorito, teniendo como mentor justamente a Don Tommy.
Para quienes tuvimos la fortuna de conocerlo, de leerlo y de escucharlo en las narraciones que hacia de los partidos ha sido una lamentable pérdida.
No puedo jactarme de decir que fue mi amigo ni mucho menos, pero sí puedo decir que gracias a él, en muchas ocasiones pude comprender mejor al rey de los deportes, en muchas ocasiones escucharlo narrar un encuentro era formidable
Su partida marca sin duda el fin de toda una época para los amantes de este deporte, sobre todo para los “Diablos Rojos de México”, club de sus amores.
Desde aquí y donde quiera que esté espero que disfrute de muchos encuentros más de su deporte favorito al cual le dedicó toda su vida, deporte que sin duda le debe mucho.